“Si la exigencia de la ITV es sólo un acto formal, no tiene sentido”

Lo dijo el especialista Botta Bernaus. Destacó que debe haber una exigencia generalizada a todos los vehículos más allá de la localidad de procedencia. Advirtió que “muchas veces hay negocios”
La polémica por la implementación de las inspección técnica vehicular no cede en Río Cuarto y para el abogado y especialista en accidentología vial Horacio Botta Bernaus la medida sólo será efectiva “si hay un cumplimiento irrestricto”.

En la ciudad comenzarán a solicitar el certificado de inspección pero aún no hay fecha para la aplicación de sanciones. Además, se espera el resultado de la apertura a la habilitación de nuevos talleres, lo que dilataría aún más la puesta en marcha efectiva de la normativa.

Botta Bernaus advirtió en diálogo con PUNTAL que “aplicaciones parciales condicionan el valor que pueda tener el desarrollo de la propuesta”.

“Tener una supervisión sobre el parque vehicular es una acción preventiva, pero si solo se trata de un acto formal resultará ineficiente. Lo primero que se debe contemplar es que sea para todos. Es decir, que la mayoría del parque automotor se someta a la inspección y quienes no la hagan o no la aprueben estén impedidos de circular”, sostuvo.

Precisó que para alcanzar el grado de efectividad exigido se requiere un “fuerte control en las calles que garantice el cumplimiento de la ley”.

“Si no se dan estas dos hipótesis no tiene sentido. En Córdoba, por ejemplo, sólo el 40 por ciento de los vehículos cumple con la ITV. Es un porcentaje muy bajo”, sentenció.

Añadió que sería un grave defecto de aplicación que sólo se exija según la procedencia del conductor. Consideró que la medida debería generalizarse y en cada localidad todos los rodados, más allá de su procedencia, deberían cumplirla.

“La ITV debería ser obligatoria en todo el país y cada jurisdicción debería asegurar su cumplimiento. En la provincia son muy pocas las localidades que la piden y esto no es bueno. Cuando se evalúa un auto en Villa María o Río Cuarto y nada sucede si el vehículo viene de otra ciudad, la norma se convierte en una más”, argumentó.

El especialista consideró que el ITV puede revelar defectos en el automóvil que podrían ser causales de accidente, aunque admitió que no existe en el país un diagnóstico estadístico fiable al respecto.

“A nivel internacional, el 5 por ciento de los accidentes viales se debe a deficiencias de los rodados. Eso podría trasladarse a nuestro país”, señaló.

Precisó que las principales falencias están ligadas a la falta de luces o los neumáticos que no están en condiciones de transitar por las rutas.

“Aun cuando el porcentaje de incidencia fuera sólo el 5 por ciento, es positivo que se intente avanzar para evitar nuevos siniestros. La clave es que el cumplimiento de la legislación sea irrestricto”, puntualizó.

Existencia de negocios

El doctor Botta Bernaus admitió que “muchas veces hay negocios detrás de medidas que pueden ser efectivas”, en alusión al interés empresario sobre una medida de control estatal que genera un millonario movimiento de recursos.

En Río Cuarto se estima que los talleres de ITV recaudarían 4 millones de pesos luego de inspeccionar a los 50 mil vehículos del parque automotor.

Hasta el momento hay sólo dos talleres habilitados para actuar en la jurisdicción local, aunque el Municipio formalizará una apertura para que se habiliten nuevos lugares de control.

Botta Bernaus resaltó que “en el análisis de la aplicación de la norma se debe tener en cuenta la viabilidad económica, la rentabilidad y el compromiso del Estado para que el control sea real”.

Ley de Tránsito

La exigencia de la ITV que comenzó a regir este mes, aunque todavía no se cobran multas a los infractores, surge a partir de la adhesión de la Municipalidad a la ley nacional de Tránsito 24.449.

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