Dirigentes reclaman el fin de la intervención.
“La UCR no puede denostar al poder hegemónico de los que gobiernan si, dentro del partido, se emulan los mismos procederes”, cuestionaron desde “Línea Morada”, Esteban Avila, Antonio Ibarreche, Pedro Zanoni, Miguel Aráoz, Arturo Sassi y José Nader.
“La UCR debe convocar a a las demás fuerzas políticas después de convocar a sus propios afiliados. Los interventores fueron ungidos para normalizar el partido, pero esa es la deuda pendiente. Ellos no son emperadores ni tienen facultades ilimitadas. Hay tiempo para organizar a la UCR: no debe faltar voluntad para hacerlo”, aseveraron en un comunicado.
Bandera democrática
“El adelantamiento de las elecciones pone al descubierto que los interventores del radicalismo parecen estar dispuestos a bajar la bandera de la democracia para reemplazarla por la dedocracia”, condenaron Raúl Moreno, Pedro Norry, Aurora Ortiz, Valentín Jerez, Raúl Abrach, Dante Salvioli y Carlos Orozco, del Movimiento de Intransigencia y Renovación.
“Las ambiciones personales de tres o cuatro pícaros que se niegan a normalizar al partido ponen a la UCR al borde de una nueva fractura. Si el radicalismo no es democrático, no es radicalismo”, sentenciaron en un documento.

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