"El oficialismo ha vuelto a dar una lección de ceguera y de absoluta irresponsabilidad, esta vez en relación al Servicio Penitenciario Federal del país".
Alguien con tantas denuncias por permitir, y alentar, la violación de los derechos humanos y la violencia en las cárceles, no debería haber sido jamás vuelto a elegir para un cargo de tanta relevancia. El Procurador Penitenciario, Francisco Mugnolo, viene apuntándolas desde hace años, pero ha sido constantemente desoído por el gobierno nacional. Mugnolo ha denunciado a Marambio por permitir condiciones degradantes de detención, como el dejar encerrados a los presos durante todo el día en cuartos de dos metros cuadrados. También ha denunciado que, durante la gestión de Marambio, se enquistaron pésimas prácticas penitenciarias, violatorias a los Derechos Humanos, a las que se garantizó la impunidad. Del mismo modo, denunció que Marambio era reticente a que las ONG participaran en los centros penitenciarios.
El Gobierno pudo haber decidido pasar todos estos antecedentes por alto y volver a designar a Marambio, tal como lo hizo recientemente con César Milani, pero no puede borrar su pasado ni su gestión tan profundamente cuestionada. No puede borrar los indicios y las pruebas que lo señalan como absolutamente inidóneo para ocupar el cargo al que ha vuelto.
La UCR exhorta al gobierno nacional a que destituya inmediatamente a Alejandro Marambio, y que lo reemplace por alguien que demuestre tener respeto absoluto por la Constitución Nacional y los Derechos Humanos, y que no permita escándalos como el de Vatayón Militante.
El trato digno a los recluidos, y la exigencia de que las cárceles sean sanas y limpias, no es un capricho. Es algo totalmente indispensable para la convivencia social, el respeto por la dignidad humana, y para garantizar la seguridad.


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