Argumentaron “temor a posibles saqueos” y patearon la reunión para febrero.
Sin embargo, extraoficialmente se supo que la suspensión se debe al descontento que se generó en algunos sectores del radicalismo, a partir de nombramientos en la Cámara de Diputados de familiares de conocidos dirigentes boinablanca.
La situación está caldeada, sobre todo para las líneas que continúan enojadas por la divulgación de nombres de famiiares, amigos y entenados en la nómina de la Cámara baja. Estas designaciones, según informaron a El Esquiú.com, dejaría afuera “a gran parte de la militancia política”, entre ellos, jóvenes que trabajaron arduamente durante las últimas campañas electorales. Con la decisión de postergar el debate hasta febrero, los “popes” radicales esperan que la situación se enfríe.
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