Se trata de desechos de palomas, murciélagos y ratas. La inactividad en el establecimiento educativo se prolongará por 72 horas. Harán trabajos de desinfección en los techos de la institución.
“Era una situación insoportable poder permanecer en la escuela, lo que provocó algunos casos de problemas respiratorios y digestivos”, relató un directivo del establecimiento en un artículo publicado por Máxima Online.
Por este motivo hasta el próximo jueves, no habrá actividad en ninguno de los niveles para realizar las tareas de limpieza necesaria, con la intención de reiniciar las clases.
Los excrementos son altamente corrosivos, dañan rápidamente cualquier material presente en el entretecho, pudiendo filtrar parte de los excrementos directamente en las habitaciones del edificio, exponiendo a sus habitantes a serias consecuencias derivadas de enfermedades todas ellas graves y de difícil pronóstico.
Además, el peso de los excrementos depositados por años puede ocasionar el desplome del cielo raso, permitiendo caigan al interior excrementos, huevos, pichones, palomas muertas, etcétera”, explica una publicación especializada en control de plagas.
Hongos y bacterias
Entre las enfermedades que puede ocasionar el excremento de palomas está la histoplasmosis, una afección de las vías respiratorias que genera un hongo que se reproduce en la materia fecal de estas aves; también la candidiasis, que se origina por la acción de un hongo o fermento que transmiten las palomas y que provoca una infección en la piel, en la boca, el sistema respiratorio, los intestinos, el aparato urogenital; la encefalitis de San Luis, que contagian los mosquitos que previamente se han alimentado de palomas y que se traduce en una inflamación del sistema nervioso; y la salmonellosis, producida por una bacteria que se halla en los excrementos y que en contacto con el aire puede contaminar alimentos.
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