Exclusivo: tras la muerte de su hija, un padre hace una grave denuncia

Exclusivo: tras la muerte de su hija, un padre hace una grave denuncia

La chica tenía 15 años y se quitó la vida de un disparo. Su papá, Omar Piccin, dijo que no le dejaron reconocer el cuerpo, denunció que quisieron detenerlo en el Hospital y cargó contra la fiscal, los médicos y la policía: “fueron muy poco profesionales”, aseguró.

Cuando la abuela escuchó un estruendo y corrió hasta una de las habitaciones nunca imaginó ver un cuadro tan devastador. Su nieta, Oriana Piccin –de 15 años- se había efectuado un disparo en el pecho con una pistola calibre 45, propiedad de su padre, que ella misma cargó.  Su estado era desesperante y su vida pendía apenas de un hilo. Todo sucedió el martes 10 de febrero, cerca de las 19.30, en una casa de avenida Kelly y 29. Oriana fue trasladada al Hospital y 40 minutos más tarde  dejó de existir. Cuarenta días después de un hecho que conmovió a toda la ciudad, su papá, Omar Piccin habló por primera vez en una entrevista exclusiva con La Vanguardia y denunció irregularidades que se dieron en el marco de la investigación y el procedimiento que llevó adelante la policía. Además, cargó contra los médicos que atendieron a su hija en el Hospital y contra la fiscal Laura Molina ya que, sostuvo, le impidieron reconocer el cuerpo de Oriana.  Sobre el hecho en cuestión, Omar relató que primero su mujer recibió un llamado donde le decían que Oriana se había desmayado y más tarde un vecino lo llamó a él para decirle que, en verdad, se había cortado las venas. “Salí rápidamente para mi casa donde había una multitud y cuando ingreso a la habitación me encuentro con la sangre y un arma, pero el cuerpo de Oriana no estaba. Me fui para el Hospital y cuando llego estaba mi mujer y me dice que todavía no le habían dado ninguna información. Salió en ese momento una ginecóloga pidiendo por “los padres de una nena de 10 años con una herida pasante de arma blanca en el pecho”.  Yo le dije que mi hija tenía 15 años y esa médica tuvo una actitud muy arrogante y maleducada porque salió con una información, pero no identificaba a que paciente se refería. Minutos después apareció el doctor Jorge Álvarez y el doctor Javier Reino y confirman la muerte de la nena que había ingresado, sólo mencionando la dirección desde donde la habían trasladado. Ahí pedí que me dejen pasar para ver el cuerpo de Oriana y me lo impidieron, salvo que lo haga –me indicaron- “con una orden policial”. Hasta ese momento nadie me decía nada, y nadie me confirmaba si se trataba de mi hija o no. Me fui hasta la comisaría, hablé con el subcomisario Coronel y le pedí  que antes de hacer la autopsia –a la que me negué en un principio- me dejen verla para darle un beso de despedida. Acordamos con Coronel que esto iba a ser así y que él iba hablar con la fiscal, pero cuando llegué al Hospital no pude verla, por lo que intuyó que todos mintieron. La cuestión es que yo supe que se trataba de mi hija cuando me la entregó la casa velatoria. Fue tremendo, se tiraban la pelota entre los médicos Álvarez y Reino con el subcomisario Coronel y la fiscal Molina quien luego me aclaró, días después, que ella nunca había dado esa orden”, sostuvo Omar en un relato estremecedor. Prende un cigarrillo tras otro, se quiebra, mira el infinito y sigue contando por qué decidió hablar un mes y medio después del suicidio de su hija. “Necesito hacerlo, no pudo vivir con esto”, afirmó.   

Las cosas de Oriana. Durante la entrevista con este diario, Piccin mencionó con lágrimas en los ojos que todavía espera recuperar el teléfono de Oriana, una escopeta de su abuelo que fue secuestrada y otros elementos. “Lo que realmente me irrita es que no pude despedirme de mi hija, no me permitieron ver el cuerpo,  jugaron conmigo y todo fue un engaño. Quiero que esto no vuelva a pasar porque el sufrimiento de un padre en una situación así es tremendo”, confesó Omar y agregó: “gracias a la casa velatoria  pude recuperar los efectos personales de oro de mi hija que sin querer me di cuenta que le faltaban el día que la velábamos. Nadie sabía nada, pero yo recordaba que desde el Hospital había salido vestida. Después me dijeron  que habían quedado en la morgue y a los cuatro días aparecieron. Fue insólito. El teléfono celular de Oriana se lo compré dos días antes de su muerte y dicen que todavía no han podido bajar la información. Al chico que salía con mi hija también le pidieron el teléfono pero se lo devolvieron a los dos minutos. Me interesa recuperar el teléfono porque allí hay fotos personales y es una cuestión personal muy fuerte. Me gustaría que estas personas –por las autoridades- se hagan presentes y me digan quién es el responsable porque a mí nadie me dio una explicación, lo único que puedo decir es que desde el martes hasta el miércoles  no sabía que era mi hija la que había fallecido. Pregunté por qué hacían la autopsia, y me dijeron que para saber si estaba drogada o si había tomado algo, cuando después me entero que con un análisis de sangre alcanzaba”, subrayó.

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