En su declaración indagatoria del viernes, Juan Ignacio Suris no refutó las pruebas que la Justicia recolectó en su contra para acusarlo de liderar una organización criminal dedicada a la venta de estupefacientes en Bahía y la zona.
De las 2000 horas de escuchas telefónicas que existen en el expediente brindó sólo una explicación sobre una comunicación grabada el 14 de diciembre, luego de que un “policía infiel” lo alertara de los allanamientos, en la que le ordena a parte de su banda borrar evidencias. Sobre ese audio Suris dijo: “El llamado en el que yo digo ‘limpien todo y tengan cuidado’ es porque Sandro Miranda de vez en cuando fuma marihuana y yo pensé: ‘Lo único que falta es que yo me coma un garrón por un porro de mierda´.
LOS INTEGRANTES DE LA BANDA
“Yo soy una persona pública. Me conoce todo el mundo en Bahía. Si cada uno con los que tengo trato van a ser parte de una banda como se dijo en la investigación sería interminable. Considero que no soy jefe de banda dado que puedo contar la relación o no relación con cualquiera de los imputados en la causa”, manifestó Suris. Y a continuación detalló:
Guillermo Suris: es mi hermano. No soy jefe de él. Trabaja con mi padre y hace tareas de chofer.
Fernando Bond Stork: soy amigo de la familia. Tengo una relación muy afectiva con él. Nunca fue empleado mío ni le he dado órdenes. Romero Miranda: lo conozco desde hace dos años y medio. Tengo un trato excelente. Es un muy buen amigo. Los únicos favores que me ha hecho es cobrarme algunos créditos a los comercios que le presto dinero. Además, lo he ayudado gratuitamente por problemas legales que ha tenido junto con abogados amigos.
Ezequiel Ferrari: lo conozco hace 6 o 7 años. Es una persona más de mi familia, es como si fuera mi hermano. Nos hemos hecho favores mutuamente. Me ha hecho servicios de cadetería. Y nos hemos prestado plata mutuamente. No es mi empleado. Sandro Miranda: está a mi lado hace 5 o 6 años. Es el casero de la propiedad de Las Lomitas. Es de suma confianza. No lo veo capacitado para que sea parte de una banda. Ni mucho menos para que almacene o distribuya, principalmente porque no tiene vehículo.
Gustavo Sequeira: soy amigo de él desde que tengo 12 o 13 años. Nos reencontramos a los 27. No tuve ningún trato comercial con él. Sí lo he ayudado económicamente. Empecé a tener más trato cuando salió de estar privado de su libertad. Lo he trasladado un par de veces a Buenos Aires dado que estaba por empezar a trabajar en una ONG.
Johana Jimenez: tengo trato desde hace dos o tres meses antes de los allanamientos. Es la novia de Carlos Alberti, con quien he tenido trato por un negocio financiero. Alberti me ha prestado efectivo y yo le devolvía un interés mensual. Lo he ido a visitar al Servicio Penitenciario para ver si necesitaba algo.
Andrés Di Rocco: lo vi una sola vez que me llamó de parte de Romero Miranda y pasó por mi casa a buscar 1000 o 900 pesos para realizar un pedido de Miranda. Aníbal Arce: lo trate cinco o seis veces. Lo he ayudado mucho con si problema de salud. Lo mande para que lo vea un médico mío. Y le di un crédito para un kiosco”. Luego aclaró que a Tamara Jimenez y Martín Cruz Ocampos no los conoce.
LA FUGA Y LA CAUSA ARMADA
Suris dio su versión de por qué se mantuvo prófugo durante un mes y atacó a uno de los policías que llevaron adelante, junto con la Justicia, la investigación en su contra.
“Quiero que quede asentado que no era la idea ni el pensamiento estar prófugo dado que por razones de miedo hacia la causa en sí, en tanto siempre estuve sabiendo quien llevaba la investigación. Me sentía como perseguido por el señor Schell (policía investigador). Con dicha persona tuve discusiones. Él me cobraba una cuota por mes y posteriormente quiso elevar la suma a cobrar y le dije que no le iba a pagar más. Las diferencias fueron porque él sabía de mi situación económica, que prestaba efectivo, que hacía cambios de valores y con el tema de la facturación. Cuando le dije que no le iba a pagar más me dijo esta todo ok. Pero después no te quejes. No quiero reclamos”, señaló.
LOS 14 MILLONES Y LA VENTA DE FACTURAS
“El origen de esos fondos es a través de la operación de facturación a las empresas que se les vendió facturas que -según la AFIP y el juzgado- son apócrifas”, indicó Suris.
Y agregó: “Yo desarrollaba actividades en lo que es publicidades en autos de carrera, en turismo carretera, por ejemplo a Juan Pipkin, a la gente de Conde Marketing. Después, hacemos publicidad estática, muchas de eso lo hemos hecho con Flavio Carrano y con gente de Palma. También estaba con gente del Gobierno de la Ciudad. Hicimos toda la obra de información turística en Villa Gesell y toda la costa. Mi empresa se llama CVP Industria S.A.”
SU RELACION CON LA POLICÍA
“Tengo trato con todo tipo de fuerzas públicas y gubernamentales. Tomo con natural colaborar con alguna dependencia policial. Por ejemplo, si saco las cubiertas de la camioneta se las puedo dar a los patrulleros", indicó el detenido.

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