El Tribunal consideró que las pruebas no eran suficientes para acreditar su participación.
Cinco de los ocho acusados de integrar la banda VIP que se dedicaba a robar violentamente casas ubicadas en diferentes barrios de Neuquén y Cipolletti recuperaron ayer la libertad por disposición del Tribunal de Impugnación, que entendió por unanimidad que faltaban pruebas para acreditar la participación directa de los cinco acusados por las entraderas.
Los magistrados fundamentaron su decisión luego de especificar que lo que se discutía era la formulación de cargos, sumado al pedido de prisión preventiva.
En este sentido, los jueces Alfredo Elosú Larumbe, Federico Sommer y Gladis Mabel Falone entendieron que para fundamentar la prisión preventiva de Luis Sandoval, Luis Mesa, Franco Cisneros, Ismael “Charango” López Baeza y Benito Pereira Caniullan faltaban pruebas que acreditaran sus participaciones en los robos. Además, señalaron que se carecía de elementos que los vincularan a la figura de asociación ilícita, por lo que revocaron la preventiva que habían dispuesto, en dos instancias anteriores, el juez Muñoz y un Tribunal de Revisión.
En el caso de los otros tres imputados, Alejandro Guirin, Marcos Tecker y Alberto Vilugrón, los magistrados consideraron, luego de aceptar las escuchas telefónicas presentadas por la fiscalía como pruebas válidas, que debían seguir detenidos por seis meses, tiempo estipulado por el Código Procesal Penal, dada la calificación de la investigación como “compleja”.
Los jueces consideraron que el Ministerio Público Fiscal demostró la participación activa de Guirin, Vilugrón y Tecker, por lo que ratificaron la prisión preventiva.
Para los cinco excarcelados se dispuso una medida menos gravosa, por lo que deberán presentarse una vez por semana en dependencia judicial y tendrán que establecer un domicilio en Neuquén.
Los planteos de las defensas
Carlos Vaccaro, que defiende a Guirin y Tecker, había solicitado su libertad por falta de pruebas. Criticó las escuchas telefónicas como prueba, ya que el fiscal Maximiliano Breide Obeid nunca explicó el porqué.
Otro de los defensores, Olivera, advirtió que en la formulación de cargos “no hay nada que haga presuponer que (Luis) Sandoval, (Luis) Mesa y (Benito) Pereira participaron de los hechos de robo y menos de una asociación ilícita”.
A su turno, el letrado Luis Varela recordó que su defendido –López Baeza- es pintor de profesión, hace 30 años que vive en el barrio, tiene un taller y conoce a los imputados porque son vecinos desde hace tiempo.
En diálogo con LM Neuquén, consideró que la figura de “asociación ilícita” está “agarrada de los pelos”, figuró Varela.
Ivana Dal Bianco cerró la exposición de los defensores para enseñar al tribunal que su defendido, Cisneros, de 19 años, lleva casi un mes detenido “por tener un abridor de oro de bebé en su casa y una remera de River”, pruebas que consideró insuficientes.
Por la defensa oficial, Carlos Aquistapace dijo que la detención de Vilugrón, sindicado como líder, fue ilegal y consideró “excesivo” que estén con prisión preventiva por seis meses.
Todos estos dichos fueron analizados por los magistrados que se expidieron ayer a la tarde.
Comentá la nota