El Partido Obrero se convirtió ayer en uno de los primeros partidos políticos "chicos" de Salta en llegar al piso mínimo de afiliados exigido por la reforma política para que mantengan su personería política y aseguran su participación en las elecciones de 2011.
"La afiliación masiva que tuvimos fue una ratificación de lo que el partido viene haciendo desde que en 2001 comenzó a tener representación parlamentaria", dijo ayer el apoderado del PO, Pablo López.
Según consignó el dirigente, durante la campaña saltaron casos de salteños que habían sido afiliados a otros partidos y no lo sabían. "Casos en los que seguramente alguien obtuvo su número de documento y los afilió sin ninguna consulta", señaló.
En el juzgado electoral, el PO es tenido como uno de los partidos más puntillosos a la hora de cumplir con los requisitos legales, como la rendición de los aportes que le envía el Ministerio del Interior.
El cumplimiento del piso electoral fue celebrado por el PO como "una derrota de la proscripción de la reforma política" y como una muestra de que "en medio de una brutal crisis capitalista mundial, la población ha defendido un partido de los trabajadores".
En diciembre del año, la ley conocida como "reforma política" del gobierno nacional obligó a los partidos a contar, año tras año, con un piso mínimo de afiliados del 4 por mil de padrón del distrito. De acuerdo a los plazos fijados por la justicia electoral, los partidos tienen plazo hasta agosto para demostrarlo.
En Salta otros once partidos no llegan a los 3130 afiliados, entre ellos el Partido Socialista y el Movimiento Integración y Desarrollo y el Movimiento Socialista de los Trabajadores.
En el camino ya quedaron la Democracia Cristiana y el Partido Humanista, a los que la justicia electoral les quitó la personería por no haber llegado, en dos elecciones consecutivas, al piso del 2% de votos del padrón
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