Los vecinos que ya están ubicados en las nuevas viviendas en el barrio Belén están contentos porque por primera vez tienen un techo digno y seguro.
Durante las últimas semanas, varias familias fueron desalojadas desde los márgenes del DPS y trasladadas hacia el barrio Belén, y próximamente se evaluará la situación de otros sectores de la ciudad en donde existen asentamientos con viviendas precarias.
La subsecretaria de Desarrollo Comunitario municipal, Lic. Ramona Barrera, se refirió a estos trabajos y comentó que “fundamentalmente en este tiempo nos hemos abocado al trabajo de la zona sur en el barrio Almirante Brown, porque se hizo un llamado a licitación para el ensanchamiento del DPS y esta obra comenzará pronto, por lo que en primera instancia se hizo un relevamiento de la cantidad de casas que están en el margen derecho del desagüe”.
Indicó que “primero los hemos notificado, luego desalojado y posteriormente trasladado hacia el barrio Belén. Este trabajo se efectuó durante dos semanas y se trasladó a una importante cantidad de familias, quedando algunas en una situación en que se considerará qué hacer, porque no quieren abandonar sus casas y retirarse de esa zona, aun sabiendo que es un lugar donde no se podían construir viviendas”.
La funcionaria comentó que “las viviendas del barrio Belén son nuevas, constan de 3 dormitorios y todos los servicios, como luz, agua, cloacas y gas, y son bastante amplias. Además, las calles principales del barrio están pavimentadas, por lo que la gente que fue trasladada hacia allí, mas allá del beneficio que les otorga el Gobierno de la Provincia —porque estas viviendas son gratuitas—, están muy contentos porque por primera vez tienen un techo seguro y que será de su propiedad. Ésto ha impactado en estas familias, que eran de muy escasos recursos y vivían en viviendas muy precarias, y a las cuales teníamos que asistir cada vez que habían lluvias”, manifestó.
En cuanto al trabajo a realizar ahora dijo: “Seguiremos trabajando en otros sectores, en donde se irá evaluando, porque se trata de lugares donde las familias se fueron asentando con viviendas muy precarias y que de alguna manera producen un impacto ambiental negativo para la zona, por lo que se irá trabajando en eso”.
Trabajos por derrumbes e incendios
La Lic. Barrera indicó, además, que desde la lluvia fuerte del 3 de marzo se siguen haciendo los relevamientos y prestándose asistencia. “Estas lluvias nos dejaron importantes daños materiales en las viviendas, y por eso estamos teniendo muchos derrumbes e incendios, porque los techos colapsan por la falta de mantenimiento y porque en donde ingresó mucha agua todavía están con mucha humedad, lo cual produce en las instalaciones precarias cortocircuitos”, apuntó.
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