Patricia Ibarbide y Analía Villarreal describieron ante el Foro Federal de Consejos de la Magistratura y Jurados de Enjuiciamiento cuál es la tarea que vienen desarrollando desde hace varios años.
"Hacemos una evaluación no vinculante, en la que damos nuestra opinión sobre cuánto se acerca un candidato al perfil psicológico y psiquiátrico requerido para un puesto determinado", le explicaron ambas profesionales a LA CAPITAL al describir el sentido de su tarea.
No obstante Ibarbide diferenció a este tipo de informes de los tradicionales exámenes psicofísicos a los que debe someterse cualquier persona antes de obtener un empleo. "En un típico examen preocupacional se analiza el aspecto psicológico de acuerdo al rango de salud. En cambio nuestro trabajo consiste en evaluar cuáles individuos se ajustan mejor a un perfil confeccionado y se acercan más o menos a los requerimientos para ejercer un cargo como el de juez", precisó. Y, a modo de resumen, Villarreal indicó que en defintiva la tarea de evaluación consiste en establecer si un candidato "tiene aspectos de su personalidad adaptados" para ejercer un cargo desde el cual seguramente deberá "tomar decisiones que podrían afectar a mucha gente" y que al mismo tiempo "estará expuesto a una tarea desgastante". Los exámenes que se realizan entre quienes son candidatos a ocupar puestos dentro del Poder Judicial bonaerense se desarrollan en el marco de la normativa vigente para la selección de jueces que, entre otras cosas, habilita a efectuar entre los aspirantes evaluaciones sobre cuáles son sus aptitudes psicológicas y pisquiátricas para desempeñar la función.
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