Evalúan cambios para clasificar y proteger inmuebles de valor patrimonial

El área de Patrimonio del municipio analizó la situación de los bienes inmuebles declarados de interés, proponiendo una nueva clasificación para los que integran la categoría a la que se le asigna menor protección. La propuesta tiende a identificar mejor sus cualidades e implementar nuevos criterios para su conservación.
El municipio realizó un estudio sobre las viviendas de interés patrimonial del área central de Mar del Plata a las que considera más vulnerables.

»El municipio realizó un estudio sobre las viviendas de interés patrimonial del área central de Mar del Plata a las que considera más vulnerables.

El Concejo Deliberante comenzará a tratar un proyecto elaborado por el área de Patrimonio del municipio, mediante el que se propone crear nuevas categorías para muchas de las edificaciones protegidas por la ordenanza de preservación patrimonial.

Concretamente la iniciativa plantea identificar con mayor precisión y establecer medidas de conservación puntuales para los bienes inmuebles clase C, entre los cuales se encuentra un amplio grupo de casas y edificios que en su momento fueron protegidos por sus cualidades pero, fundamentalmente, por ser parte de un conjunto urbanístico y ambiental digno de preservar.

La ordenanza que regula la declaración de interés patrimonial sancionada en el año 1995 divide en 3 categorías (A, B y C) a los bienes de preservación.

De un total de aproximadamente 400 inmuebles incluidos en el listado el 7% corresponde a la categoría A, el 14% a la categoría B y 79 % a la categoría C. Dentro del primer grupo figuran las edificaciones más importantes y emblemáticas de Mar del Plata, como la Casa del Puente, la Catedral o el Instituto Saturnino Unzué. En tanto que en la categoría B se incluyen propiedades de valor artístico y arquitectónico como la Iglesia Sagrada Familia o la Villa Normandie y también figuran numerosas obras de reconocidos autores como Baldasarini o Tiribelli.

En cambio dentro de la categoría C hay alrededor de 280 edificaciones dispersas por la ciudad, protegidas por sus cualidades intrínsecas -muchas de ellas típicos chalets marplatenses- pero sobre todo por el aporte que realizan en el entorno.

La decisión de subclasificar a este tipo de bienes surgió al advertir que entre ellos existen edificaciones de características diversas, algunas de las cuales se encuentran amenazadas por el desarrollo inmobiliario y que en ciertos casos quedaron rodeadas por nuevas propiedades, creando un paisaje que ya poco tiene que ver con el original.

Para proponer la subcategorización de este tipo de inmuebles, el área de Patrimonio dependiente de la Secretaría de Planeamiento de la comuna realizó un profundo estudio sobre más 100 propiedades a las que consideró las más vulnerables. Se trata de las que están ubicadas en los distritos centrales de Mar del Plata y que actualmente están destinadas a viviendas.

En cada caso se evaluó en mayor profundidad el estado edilicio y sus características arquitectónicas e históricas para definir a ciencia cierta un nuevo criterio de conservación. La propuesta elevada al Concejo Deliberante establece que en un futuro, las propiedades de la categoría C serían subdivididas en 6 subgrupos, de acuerdo a su valoración, ubicación y entorno. Se considera que esto permitiría establecer medidas de protección más precisas. La más restrictiva sería -tal como sucede ahora- la obligación de conservar el aspecto de la estructura exterior a lo que le seguiría la posibilidad de realizar intervenciones controladas. Pero un punto novedoso de la propuesta consiste en que para ciertos casos se crearía un mecanismo técnico que permitiría sustituir el edificio por otro. En el caso de que alguien pretenda reemplazar a la edificación por una nueva debería plantear la solicitud ante el municipio. Pero junto a ello tendría que presentar el nuevo proyecto arquitectónico que tendría que ser aprobado y cumplir con el requisito de plantear una obra igual o mejor que la existente.

De este modo se evitaría el único procedimiento posible que existe en la actualidad, consistente en lograr una decisión política por parte de los concejales para que den de baja del listado de bienes de valor patrimonial el inmueble sobre el que se quiere intervenir.

Se espera que con este nuevo mecanismo resulte menos simple lograr la demolición de un inmueble patrimonial y, si se lo admitiera, al menos se lo haría tras un estudio y con la condición de no utilizar el espacio para construir una nueva edificación sin ninguna clase de valor artístico y arquitectónico, como ya ocurrió en varios casos en los que los lotes fueron aprovechados para levantar viviendas multifamiliares o locales comerciales.

Según el equipo del área de Patrimonio del municipio, la propuesta de subcategorizar los inmuebles clase C es el primer paso dentro de un plan más amplio, que la dependencia pretende seguir llevando a cabo para evaluar y establecer medidas de preservación de todo el patrimonio local.

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