La crisis de deuda, el rescate español y el precipicio fiscal en los Estados Unidos son los temas más relevantes de la reunión de ministros de Economía que empezó en México
A menos de que el fragmentado Congreso estadounidense logre un acuerdo, unos 600.000 millones de dólares en recortes de gastos gubernamentales y mayores impuestos entrarán en vigor el 1 de enero, amenazando con hundir otra vez a la mayor economía del mundo en una recesión.
"Necesitan actuar rápidamente con el precipicio fiscal y luego necesitarán implementar una consolidación fiscal de mediano plazo", comentó a la agencia Reuters el secretario de Hacienda australiano, Wayne Swan, antes de que los ministros de los países miembros del Grupo de los 20 se reunieran.
Pero con las elecciones presidenciales en los EEUU avecinándose el martes, las soluciones al llamado precipicio fiscal fueron postergadas y hay incertidumbre sobre si el Congreso puede alcanzar un acuerdo, poniendo a muchos países en alerta por los riesgos para un ya débil crecimiento económico.
"Hubo una fuerte demanda (de los europeos) por ser informados sobre el precipicio fiscal, para tener una idea más detallada de cómo los Estados Unidos podría lidiar con el asunto", dijo un funcionario de uno de los países del Grupo de los 20 sobre las conversaciones en la Ciudad de México antes de que se reúnan los ministros el domingo más tarde y el lunes.
"No es que podamos demandar algo de los Estados Unidos dos días antes de la elección. Queríamos que ellos principalmente admitieran que hay un problema con el que tiene que lidiarse. Y lo hicieron", añadió el funcionario europeo.
El ministro de Finanzas de Corea del Sur, Bahk Jae-wan, pronosticó que la economía global podría sufrir efectos adversos durante el primer trimestre del 2013 ante la incertidumbre sobre el precipicio fiscal.
Sin embargo, él y otros funcionarios dijeron que contaban con que el Congreso estadounidense pudiera hallar una solución. "Creo que comparado con la crisis de la zona euro, el precipicio fiscal es mucho más fácil de resolver", comentó a Reuters en una entrevista.
La crisis europea, que estalló hace más de dos años, se ha moderado luego de que el Banco Central Europeo dijera en septiembre que estaba listo para comprar más deuda soberana, pero los inversores están nerviosos por España, que no se sabe aún si solicitará un rescate internacional, y por cómo se pueden resolver los graves problemas financieros de Grecia.
Un borrador del comunicado preparado para los funcionarios del G20 muestra otros serios riesgos para la economía global, incluyendo la prolongada crisis de deuda de Europa y problemas potenciales en Japón.
"El crecimiento global sigue siendo modesto y los riesgos continúan elevados, incluyendo debido a las posibles demoras en la compleja implementación de recientes anuncios de política en Europa, un potencial ajuste fiscal fuerte en los Estados Unidos y Japón, un crecimiento más débil en algunos mercados emergentes y choques de oferta adicionales en algunos mercados de materias primas", dice, según una fuente del G20.
Las palabras sobre Europa parecían ser una referencia a las diferencias dentro del mismo Viejo Continente sobre cómo construir una unión bancaria, incluyendo un mecanismo de un único supervisor bancario para los miembros de la zona euro a lo largo del 2013. Francia, España e Italia se han frustrado con las demandas alemanas para el nuevo esquema.
Pocos esperan acuerdos concretos en México ante la ausencia en la reunión de muchos pesos pesados como el secretario del Tesoro estadounidense Timothy Geithner -que se espera deje su puesto poco después de las elecciones del martes en los Estados Unidos-, el jefe del Banco Central Europeo Mario Draghi y altos funcionarios chinos.
Comentá la nota