No estuvo a la altura de un Gigante

No estuvo a la altura de un Gigante
El elenco paranaense perdió 2 a 0 ante el Canalla en la ciudad de Rosario. Antonio Medina puso el 1 a 0 y Jesús Méndez decretó la sentencia final para el líder, que se florea en la cima. En el Negro, muestras de inexperiencia, nerviosismo, como pocas veces se vio.
Hasta Rosario llegó Patronato. En la cuna de la bandera debía demostrar la medida, su talla en esta categoría. Es cierto que ningún equipo fue netamente superior futbolísticamente al Santo, aunque tampoco el propio Patrón pudo vulnerar a sus adversarios. Lo cierto es que a poco más de 150 kilómetros de la capital entrerriana, lo esperaba el puntero del torneo.

Y así lo recibió. Con un golpe de entrada tras un gol de Antonio Medina al minuto, el Canalla puso primera en un partido con todos los condimentos, con un protagonista principal (el local) y uno de reparto o invitado de lujo (la visita).

Si bien no fue superior en todas sus líneas, los de Russo catapultaron en la tranquilidad y la experiencia, su mejor aliado para irse al descanso arriba.

En el complemento salió nuevamente Central, pero enfrente, quien sabe cómo definirlo. Un rival para los rosarinos de poca medida, de ningún fuste. Con roces de amateurismo (dos tontas expulsiones), el elenco santo mostró su peor cara pocas veces vista. Claro que resaltó esta pésima actuación el líder, sólido y cada vez más cerca de primera, Rosario Central.

Pocos minutos le bastaron a Jesús Méndez para poner el definitivo 2 a 0 (pudo ser por tres, pero Bértoli le contuvo el penal a Lagos), para la algarabía local y la desazón visitante. Un triunfo gigante, ante un rival de poca altura.

SORPRESA Y MEDIA. Una tarde bastante negra. Así se inició el juego para Patronato. En la primera ofensiva Rosario Central mostró porqué es el puntero y máximo candidato al ascenso a Primera División. Sin pasar mitad de cancha, el Negro tuvo el primer golpe. Por derecha Hernán Encina llegó hasta el fondo ante la tan sola mirada de Luis Gutiérrez, envió un centro certero para el chiquitín Antonio Medina, quien ganó entre la marca de Bogino y Andrade. Sorpresivo para muchos, Tony cabeceó tan defectuosamente que la pelota le volvió a quedar al propio delantero. Con tranquilidad, con tiempo para todo (ante un atónito Bértoli), el ex Boca Unidos punteó el esférico para hacer estallar el Gigante. Gol y cambio de planes para Patrón.

Sin tiempo para el respiro, el Santo tuvo que modificar sus ideas para el futuro próximo. Desde aquel baldazo de agua fría, la visita se adelantó con más actitud que claridad y orden, en busca del empate. Y rápidamente pudo tener su premio. Por el segundo palo, por la derecha, llegó Gastón Rossi para enviar un centro que llegó a buen puerto. Es que superando a la defensa local, César Carignano cambió la trayectoria del esférico para cantar su primer gol, pero ante la atenta mirada de Caranta, el palo le dijo no.

Sin reproches ni lamentos, Patrón tuvo la segunda de inmediato. César Carignano aguantó, giró y habilitó de gran manera a José Babak. El paraguayo entró por izquierda y remató de zurda. Ante el suspiro de la parcialidad local, el balón se fue besando el palo izquierdo del arquero canalla.

Luego de tomarse un descanso, los locales volvieron al ataque. Tras una buena triangulación, abanicando la jugada de derecha a izquierda, Central movió la defensa rival para la llegada de Diego Lagos. El volante amagó, dejó a Graciani parado y remató fuerte, cruzado. Para la suerte del Santo, Bértoli marcó presencia desviando lo que pudo ser el principio del fin.

EL ORDEN QUE HACE LA DIFERENCIA. Un equipo bien plantado y decidido con ideas claras. Ésa es la contradicción que mostraron hasta entonces (30 minutos) Central y Patronato. Una defensa bien plantada, quien sólo sufrió algunas aproximaciones de César Carignano. En mitad, Domínguez ahogando el centro de Patrón, un socio ideal para Méndez, el encargado de distribuir a doquier el esférico. Por las bandas Encina y Lagos defendieron con sus mejores armas: el ataque. Esto fue el puntero del torneo, quien luego de la apertura se dedicó a enfriar las cosas.

Enfrente, un cúmulo de nervios con actitud y entrega. Eso sí. Sin muchas ideas claras (o escasas), los comandados por la dupla (no todos) intentaron solventar las deficiencias que vienen mostrando- difíciles de revertir con tres cuartos de torneo disputados- con lucha. Claro que todo sería mucho más fácil si en sintonía conectaran los 11 intérpretes.

Ramiro López no fue punzante por izquierda (algo que sí aporta Almada), mucho menos claro en el manejo. A él se sumó un timorato Rossi por derecha, quien nunca definió su estilo: atacante o defensivo. Lo que sí quedó claro es la tarde tranquila que debieron vivir Delgado y compañía.

En el centro, Machín y Babak. El primero claro en el manejo, aunque pocas veces encontró su socio, y el segundo fundamental en el despliegue. Tanto que sobre el cierre del primer tiempo se tomó sus rodillas, en una clara muestra de la falta de continuidad que el Polaco viene teniendo.

En el ataque, la soledad y la sombra. César Carignano peleado con el arco retrocedió, luchó y ganó. Premio al esfuerzo para el nueve. ¿Y la sombra? La que irradió Carrasco, lejos de la pelota y de su compañero de ataque.

Así se fueron los primeros 45’. Gol, tranquilidad y nervios. Las claves de un primer tiempo prometedor y cumplido por pocos.

UN FINAL ANUNCIADO. 45’ le bastaron a Néstor Bareiro para ser una de las figuras y sin convertir un gol. Una maraña de nervios para Patronato comenzó a liquidar el pleito a favor del local. Sin mucho despliegue, el equipo de la dupla le facilitó el festejo prematuro y anunciado al Canalla, quien se floreó ante su gente avizorando el clásico rosarino que se puede venir ante su vuelta a primera.

Y a los 16’ el local le aplicó el golpe que terminó de noquear al Negro. En mitad Jesús Méndez- figura y distinto en este Central- metió un caño como pocos ante Ramiro López (espectador de lujo) y tras medir el disparo, ejecutó un derechazo desde 35 metros, fuerte, abajo, inalcanzable para Bértoli. 2 a 0 y a otra cosa.

Desde allí, el delantero Bareiro se las arregló para borrar hombres de la cancha. Primero en mitad sufrió un golpe innecesario e infantil de Gastón Machín, para que Fernando Rapallini sancione con tarjeta roja para el volante de Patrón. Los nervios a las duchas.

Pero no todo culminó ahí. Para males de la visita, un caudillo menos en cancha. Nuevamente el delantero paraguayo como protagonista. Esta vez a la salida de un córner, el punta cayó luego de ser tomado por Walter Andrade, y éste le dio para que tenga. De todos los colores

Rosario Central 2

Mauricio Caranta (6)

Paulo Ferrari (5)

Nahuel Valentini (6)

C. Casteglione (6)

Rafael Delgado (6)

Hernán Encina (7)

Jesús Méndez (8)

Nery Domínguez (6)

Diego Lagos (5)

Antonio Medina (7)

Javier Toledo (5)

DT: Miguel

Russo

Patronato 0

Sebastián Bértoli (6)

Gabriel Graciani (4)

Walter Andrade (3)

Ignacio Bogino (4)

Luis Gutiérrez (4)

Gastón Rossi (4)

José Babak (6)

Gastón Machín (4)

Ramiro López (3)

Mauricio Carrasco (4)

César Carignano (7)

DT: Medero-

Marini

Goles: PT, 1’ Antonio Medina (RC). ST, 16’ Jesús Méndez (RC). Cambios: ST, en el inicio, Néstor Bareiro (8) por Toledo (RC); 20’ Patricio Pérez por López (P); 21’ Federico Carrizo por Medina (RC); 26’ Lucas Márquez por Carignano (P); 31’ Alejandro Almada por Pérez (P); 35’ Pablo Becker por Méndez (RC). Amonestados: Medina, Méndez y Encina en Central. Andrade, Bértoli, Rossi y Gutiérrez en Patronato. Expulsados: ST 22’ Gastón Machín (P) por aplicarle un golpe al rival; 26’ Walter Andrade (P) por una trompada a Bareiro. Árbitro: Fernando Rapallini. Estadio: Gigante de Arroyito (Rosario Central).

Uno por uno

Sebastián Bértoli (6) Lo que empezó como una tarde para el olvido, terminó siendo para el recuerdo en lo personal. Varias intervenciones destacadas y la contención del penal que hubiese decretado el 3 a 0 final.

Gabriel Graciani (4) Sin diferencias. Ni en ataque ni defensa. Tuvo muchas complicaciones con Lagos y compañía.

Walter Andrade (3) Inentendible y hasta inexplicable la actuación de uno de los defensores más regulares en Patronato. Infantil expulsión que dejó a su equipo con nueve hombres. Siempre perdió en su área.

Ignacio Bogino (4) A diferencia de su compañero de zaga, terminó en cancha, pero nada más que eso. Perdió siempre que intentó. Con Toledo en el arranque y con Bareiro en el complemento.

Luis Gutiérrez (4) Solo los entrenadores tendrán la razón de su presencia en cancha. El lateral llegó con lo justo luego de participar con su selección y a este nivel, no puede darse el lujo de regalar nada. Siempre observó a sus rivales.

Gastón Rossi (4) De menor a mayor, terminó siendo uno más. En el complemento mostró síntomas de mejoría que se fuero junto a la derrota.

José Babak (6) El polaco mostró con ganas y actitud que quiere y puede ser titular. Con dos menos fue demasiado para un jugador con poca idea y muchas intensiones.

Gastón Machín (4) La expulsión que se ganó por una infantil falta a metros del árbitro, demuestra su calificación. Inexplicable en un jugador de su trayectoria.

Ramiro López (3) Nunca se definió dentro del campo. ¿Volante externo y punzante, o estratega con pausa? Ni una ni la otra.

Mauricio Carrasco (4) Sin en compañía de Carignano le costó, ni imaginarlo cuando se fue el nueve. Lejos de su actuación el pasado domingo. Falto de ritmo y lejos de las situaciones.

César Carignano (7) Vuelve a llevarse el premio a la actitud, las ganas y el esfuerzo. El premio mayor lo ganará el día que la suerte lo acompañe y pueda volver a convertir.

Patricio Pérez (-) Entró con ganas pero…una decisión táctica de los entrenadores lo sacó al poco tiempo.

Lucas Márquez (-) Jugó pocos minutos, pero fue un auxilio para la defensa visitante.

Alejandro Almada (-) Escasos minutos para un jugador que pide pista.

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