José Luis Sérsic no sólo fue un amante de las estrellas, sino que fue un dedicado astrónomo, pionero de la investigación de las galaxias en el Hemisferio Sur y un vecino de Carlos Paz.
El especialista publicó el Atlas de Galaxias Australes que, como su nombre indica, es el primero realizado de las galaxias del Hemisferio Sur, que tiene fotometría e información morfológica que se recogió en la Estación Astrofísica de Bosque Alegre del Observatorio de Córdoba. En una entrevista concedida a El Diario, Hebe de Sérsic y su hija Beatriz, brindaron detalles de la vida y obra de este prolífico científico a quien describieron como un intelectual apasionado.
"Independientemente de su trabajo científico, que era muy importante y que es lo que lo hizo famoso, él era un intelectual, ya que leía de todo. Todos los días tenía un libro en la mano. Se leyó casi todos los libros que tenía en el estudio, pero no sólo los leía, sino que los recordaba y cuando por ahí, en una conversación salía un tema, él decía `yo tengo un libro´ e iba derechito hacia dónde estaba y sacaba el libro. Encontraba la página exacta en donde estaba el tema del cuál estaban hablando, él los tenía todos registrados en su memoria e inclusive sabía la página en la que estaba lo que estaban buscando"; contó su hija, visiblemente orgullosa por su padre.
Entre las curiosidades que caracterizaron la vida de José Luis Sérsic, se destaca su interés no sólo en develar los secretos de las estrellas sino, también, en conocer cada rincón del planeta en el que vivía.
La viuda de Sérsic describió: "Nos gustaba mucho viajar así que hemos viajado por muchos lados. Siempre antes de viajar, él lo preparaba al viaje. Tomaba toda la literatura que había que tomar y nos reunía a toda la familia y nos leía todo lo que correspondía a lo que íbamos a ver. Entonces salíamos de viaje con todo el panorama. Antes de hacer un viaje de vacaciones lo programaba y buscaba todo: los mapas, las coordenadas, hacía todo eso. Y salían bien los viajes porque se apreciaba más lo que veía. Nos gustaba hacer viajes a la naturaleza".
"Fuimos Europa, Estados Unidos en donde vivimos dos veces. Él viajó por muchos lugares más por los congresos. En Nueva Zelanda por ejemplo, cuando fuimos había un eclipse solar en ese momento, así que no sólo viajamos para conocer porque era parte del trabajo. En cada viaje que íbamos, visitábamos algún observatorio. Siempre había un observatorio en el camino, era una pasión la que él tenía. Fue una persona dedicada, un buen hombre"; completó la mujer.
El compromiso con la educación
Otro aspecto que se destacaba en la vida de José Luis Sérsic, está relacionado con su vocación para la docencia y su interés por la divulgación científica. Su hija Beatriz resaltó su vocación para la docencia y señaló que sus disertaciones distaban de los estereotipos tradicionales de un científico: "Mi padre era muy didáctico cuando daba conferencias, valía la pena ir a verlas. Porque no sólo explicaba sino que las mechaba con chistes, y juegos de palabras. Tenía una gran vocación para enseñar. Le encantaba propagar la astronomía. Cuando él encontraba a alguien que podía tener interés, traía su telescopio y armaba sesiones". "Mi padre era un gran defensor de la escuela pública. Nosotras con mi hermana fuimos a una escuela pública y mis padres también. Creo que esto era porque la madre de él había sido maestra rural"; finalizó.
Sus días en Carlos Paz
Después de tantos viajes y de haber recorrido el planeta casi en su totalidad, José Luis Sérsic y su familia escogieron Carlos Paz como su hogar. Durante 11 años, el científico estuvo viviendo en esta ciudad hasta su muerte en 1993. "Nosotros habíamos elegido la ciudad de Carlos Paz para terminar nuestra vida acá, pero él estuvo poco tiempo. Pero el poco tiempo que vivió, lo disfrutó. Hay mucha gente que vive en esta ciudad y que uno no conoce, tales como poetas, escritores e intelectuales, como mi marido, a quienes les gusta vivir tranquilos"; destacó Hebe.
Precisamente, en homenaje a su destacada figura, una calle de esta ciudad lleva su nombre y nunca logró tener un cartel que lo identifique. Hebe de Sérsic afirmó a este medio: "La calle no tiene el cartel, la Municipalidad nos debe el cartel todavía. Está vigente la ordenanza municipal y yo hice hacer un cartel de madera y lo puse en la casa del vecino, pero cuando el vecino tuvo que edificar hubo que sacarlo y este cartel terminó siendo plantado en el fondo de mi casa".
El hombre del espacio
Sérsic nació en la localidad de Bella Vista, era hijo de inmigrantes croatas y fue el único hijo de una pareja conformada por una maestra rural y un periodista. Tanto a nivel nacional como internacional, es considerado como uno de los más prestigiosos especialistas en galaxias del siglo XX. Durante su vida laboral, se desempeñó como docente en la UNC e investigador en el Observatorio Astronómico de Bosque Alegre, contando entre sus numerosos trabajos (algunos de los cuales fueron traducidos a diferentes idiomas) con una ley astronómica fundamental.
"Si no viajaba estaba metido en el Observatorio todo el día. Fue Director del Observatorio y hasta creó un instituto que, hasta el día de hoy, es considerado un instituto de excelencia en astronomía como es el IATE (Instituto de Astronomía Teórica y Experimental)" afirmó Hebe.
"Yo respetaba mucho su pasión por la astronomía, él vivía haciendo sus cálculos y no había que interrumpirlo. Había que dejarlo hasta que sacaba los resultados que buscaba. Pero realmente era un apasionado de su trabajo. El decía: ´Yo soy una persona afortunada porque me pagan para hacer lo que me gusta´. Y realmente era así"; reconoció la viuda, quien luego destacó: "Es más, existe la Ley de Sérsic, que sería como la ley de Newton que yo no sé de qué se trata. Y es algo que la mencionan en todos lados y la usan muchísimo, y se hizo famosa tras su muerte". (La Ley de Sérsic o Perfil de Sérsic, describe el perfil de brillo de cualquier galaxia dada, en función de su brillo central, el radio y de un índice entero N).
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