Un estudio realizado por Osam revela el incremento de la obesidad infantil

Se difundieron los datos de la encuesta que se concreta anualmente para conocer información sobre salud infantojuvenil. María Martha Rottini y Bernardo Salvaneschi agradecieron la colaboración de la Escuela de Enfermería del Hospital en las tareas de relevamiento.

Esta semana en el auditorio de la Asociación Médica de Pergamino se realizó la presentación de los resultados de una encuesta sobre obesidad infantil realizada por Osam en el marco de la Exposición Rural de Pergamino.

La difusión de los datos estuvo a cargo del doctor Bernardo Salvaneschi, presidente de la Asociación Médica de Pergamino, y de la doctora María Martha Rottini, pediatra que ideó los contenidos del estudio y trabajó en el procesamiento e interpretación de los datos. “En mi carácter de presidente de la Asociación Médica de Pergamino, y continuando con las acciones de responsabilidad social empresaria que ejercemos a través de Osam, queremos presentar los datos que recabamos en un estudio sobre obesidad y sobrepeso infantil, en el marco de la última Exposición Rural”, refirió Bernardo Salvaneschi, quien inmediatamente avanzó sobre los resultados conseguidos, a los que calificó como “preocupantes”.

El titular de la Asociación Médica aprovechó la oportunidad para agradecer a la Escuela de Enfermería del Hospital San José por su colaboración y destacó la utilidad de los datos que arroja el informe para reflexionar sobre un tema que puede acarrear serias consecuencias en el futuro.

La doctora María Martha Rottini, por su parte, mencionó que igual que el año pasado se realizó este estudio para la detección de sobrepeso y obesidad en niños en el marco de la Exposición Rural, aprovechando la nutrida y variada concurrencia. “En esta oportunidad se pesaron y midieron 212 chicos, una muestra un poco menor que la del año pasado”, precisó la pediatra y detalló que 91 fueron niñas y 121 niños.

“Lo que hemos observado es que las cifras de obesidad aumentaron en relación a una disminución del sobrepeso”, refirió la especialista. Es decir que, estadísticamente, quienes estaban en un rango de sobrepeso en 2012, no mutaron a peso normal sino que lo hicieron hacia la obesidad.

“En parámetros normales tenemos alrededor del 40 por ciento de la población y el resto del porcentaje se divide entre sobrepeso y obesidad”, alertó.

Desagregando los datos del informe se desprende que los niños con sobrepeso alcanzan el 26,44 por ciento y en la niñas ese porcentaje asciende al 28,57 por ciento.

“En obesidad, las niñas alcanzan el 20,8 por ciento y los varones el 32,23 por ciento”, indicó Rottini.

“Hay mayor incidencia de obesidad en los varones”, advirtió y recalcó que también detectaron que se movió la franja de edades: “Observamos obesidad a edades más tempranas que las que detectamos el año pasado cuando realizamos el estudio”, señaló la pediatra.

En este sentido apuntó que este año los valores más importantes se dan entre los 5 y 6 años en las niñas; y entre los 6 y 7 años en los varones.

“El año pasado el pico máximo de obesidad y sobrepeso se daba entre los 7 y 9 años”, agregó y reiteró el dato más saliente del informe: el descenso en la prevalencia de sobrepeso a expensas del incremento de la obesidad.

Una cuestión de salud

Los profesionales responsables del estudio aclararon que si bien este es un trabajo que se realizó sobre una población determinada, visitante de la Exposición Rural y que para contar con datos más abarcativos se necesitaría otro tipo de muestra, “los resultados evidencian una problemática asociada al sedentarismo y a los malos hábitos alimentarios en la población infantojuvenil”.

“Esto se nota diariamente en la consulta pediátrica: los chicos realizan poca actividad física y se alimentan mal”, planteó la doctora Rottini.

“Cuando los pediatras detectamos a algún chico con sobrepeso lo primero que indagamos es si realiza o no actividad física y en general la respuesta es negativa”, advirtió y consideró que en esto hay una clara incidencia de la cuestión tecnológica por el uso abusivo de computadoras y equipos electrónicos que distraen a los niños de la práctica deportiva y de la realización de ejercicios físicos.

“Estas son actividades que obligan a los chicos a permanecer mucho tiempo sentados y si además no se alimentan adecuadamente, esto ocasiona consecuencias que se expresan en sobrepeso y obesidad”, coincidieron.

En este sentido, fue Bernardo Salvaneschi quien apuntó que hasta hace un tiempo los hábitos alimentarios se compensaban con la actividad física que realizaban los chicos. “Hoy en día, lo adictivo de los videojuegos hace que los chicos pasen muchas horas frente a los aparatos electrónicos, sin moverse”, refirió Salvaneschi y reveló que aparecen “patologías asociadas al uso de la tecnología”.

Respecto de las recomendaciones en relación al uso de la tecnología, la doctora Rottini planteó que los padres deben ponerles un lapso determinado a los chicos para estar frente a la computadora aunque admitió que “esto es muy difícil de lograr”.

Preocupados, no ocupados

Consultada respecto de cuál es la reacción de los padres frente a la obesidad o sobrepeso infantil, la pediatra señaló que en general “se preocupan pero se ocupan poco, no porque no quieran sino porque para la mayoría es difícil”.

A juicio de los especialistas esto tiene estrecha relación con las pautas actuales de vida en la que los padres trabajan fuera del hogar y los chicos están solos.

“Es necesario controlarlos más, hay que dedicarle tiempo a estas cuestiones porque desarrollar un hábito saludable lleva tiempo, involucra a toda la familia y no sólo al chico”, refirió la doctora Rottini y apeló a la responsabilidad compartida tanto de las familias como de los colegios.

Igualmente el acento de los profesionales está puesto en el cambio de hábitos en relación con la actividad física. “Fundamentalmente creemos que el sobrepeso y la obesidad infantil aparecen por falta de actividad física”, expresó.

Hipotecar el futuro

Tanto la doctora María Martha Rottini como el doctor Bernardo Salvanechi indicaron que sobrepeso y obesidad son indicadores de un problema que debe atenderse porque las consecuencias desde el punto de vista médico aparecen en el futuro.

“Hay que estar atentos porque la obesidad trae complicaciones importantes para el adulto, fundamentalmente hipertensión arterial, síndrome metabólico, diabetes y alteraciones de los lípidos de la sangre”, señalaron.

Algunos consejos saludables

El informe del estudio realizado por Osam cuenta con un apéndice de recomendaciones en el que se incluyen algunos conceptos saludables:

-Es muy importante comenzar a combatir el sobrepeso desde el nacimiento inculcando hábitos de vida saludables en los niños desde que son muy pequeños. Una dieta equilibrada es la base de una buena alimentación. Los padres son los encargados de inculcar en los niños una correcta alimentación con ayuda de un profesional.

-Realizar actividad física: el ejercicio, junto con una dieta equilibrada, es clave para evitar la obesidad infantil. Es determinante a la hora de prevenirla. Se recomiendan al menos 15 minutos de actividad física moderada o intensa todos los días, para mantener alejado el sobrepeso. Evitar el sedentarismo: la inactividad predispone al sobrepeso. La televisión tiene gran incidencia en los malos hábitos de alimentación en los niños. Es muy importante apagarla a la hora de comer y sentarse a la mesa. En cualquier caso, se aconseja que los niños no permanezcan más de dos horas al día frente a la televisión, tampoco permanecer largos períodos frente a una computadora.

-Predicar con el ejemplo: es necesario cambiar los hábitos de toda la familia para tener hijos más sanos. Si los niños ven que sus padres son inactivos y se alimentan de forma incorrecta, no tienen un buen modelo en el que reflejarse. Hacer ejercicio en familia es algo muy aconsejable que además contribuye a la unión familiar.

-Compartir la mesa familiar: algunas investigaciones indican que los niños que comen con los padres consumen alimentos más sanos. Es importante compartir la mesa con los hijos al menos una vez al día tanto para controlar lo que comen como para hacer de la hora de la comida un momento agradable y relajado. Es además un ejercicio ideal para potenciar la comunicación familiar y atender las necesidades personales de cada miembro de la familia.

- Como sociedad, es responsabilidad de todos los adultos que la conformamos, promover hábitos saludables en los niños, nuestros adultos del mañana.

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