Estudiantes se trajo un triunfo vital desde el Monumental

Estudiantes se trajo un triunfo vital desde el Monumental
El Pincha le ganó 2-1 a River gracias a los goles de Román Martínez y Carlos Auzqui después de ir perdiendo (Menseguez). Una victoria que lo acerca al objetivo de los 30 puntos y afianza la idea de Pellegrino. Cortó la racha de casi 6 meses sin ganar afuera.
Estudiantes consiguió un triunfo en el Monumental que por el momento no debería generar sorpresa aunque no escape de ella. El Pincha derrotó 2-1 a River en su cancha producto de una actuación solvente e inteligente y se acerca, así, al objetivo planteado de 30 puntos para este campeonato. Román Martínez y Carlos Auzqui marcaron para la visita que estaba en desventaja producto del tanto anotado por Juan Carlos Menseguez a los 8 minutos del primer tiempo.

Apoyado en el buen desempeño de Román Martínez, la sabiduría de Verón y la explosión de Patricio Rodríguez, el equipo de Mauricio Pellegrino edificó un triunfo que lo deja en una situación expectante en el campeonato, a seis puntos del líder. Impensado tiempo atrás, mucho más de una derrota dolorosa ante Argentinos en La Paternal.

Esa caída sirvió de revulsivo para la reacción, porque desde entonces ganó dos de manera consecutiva (inédito en este torneo) y logró cortar una racha de casi 6 meses sin ganar de visitante. El último triunfo fuera de La Plata data del 18 de mayo ante Atlético de Rafaela por 2-0 (Zapata y Martínez).

El comienzo de Estudiantes se pareció más a producciones defectuosas que a la mejor versión que mostró el equipo a lo largo de este Torneo Inicial. En ese arranque, predominó el golpe por golpe antes que la tenencia definida de alguno de los dos. El Millonario aprovechó el envión del inicio con varios jugadores que habitualmente no son titulares. Eso se notó rápido en el inicio.

A los 8 minutos, Juan Carlos Menseguez cortó la sequía de River en las redes rivales y la propia, que no marcaba después de casi dos años producto de una larga inactividad. El ex San Lorenzo, debutante en la primera del Millonario, recibió un pase en el área y en un movimiento enganchó, dejó en ridículo a Desábato y definió de derecha al segundo palo de Gerónimo Rulli que nada pudo hacer. Golazo y delirio en el banco local para establecer el parcial 1-0.

Lejos de sentir el golpe, Estudiantes reaccionó positivamente. Reordenó sus líneas y de a poco comenzó a construir el camino hacia el empate. A los 12 minutos, la salida de Leonardo Jara (lesionado) por Pablo Rosales puso un freno al ímpetu albirrojo. Pero cuatro minutos más tarde llegaría la igualdad.

A los 16 minutos, Román Martínez empujó un rebote de Marcelo Barovero después de un cabezazo del propio volante que llegó a desviar Rodríguez transformándose en asistencia. El 1-1 le dio al Pincha un poco de tranquilidad para comenzar a jugar desde un lugar más confortable y no tan urgido.

Sobre los 20, un centro de Auzqui encontró un desvío de taco de Román Martínez que se fue cerca en lo que pudo ser la ventaja para la visita. River respondió al minuto con un pase de Fabbro para Menseguez que llegó a cortar Rulli con las piernas.

El local casi se topa con la ventaja en el marcador cuando a los 24 una mala salida de Damonte terminó en un pase preciso de Fabbro para Mora que de volea remató fuera del área pero se encontró con la buena respuesta del juvenil arquero del Pincha. Al minuto de esa acción, el albirrojo respondió con un cabezazo de Carlitos Auzqui que se fue muy desviado luego de un centro de Rosales.

A los 28 minutos llegaría la jugada que rompería el primer tiempo. Cristian Ledesma, ya amonestado, le entró fuerte a Román Martínez (de lo mejor del Pincha) y Juan Pablo Pompei no dudó al mostrarle la segunda amarilla y la posterior roja.

Con uno más, Estudiantes aprovechó los espacios y la ventaja que dio Ramón Díaz al no propiciar ninguna variante. Fue por eso que Román Martínez, Verón y Patricio Rodríguez se adueñaron del partido.

La demostración de este dominio se vio a los 37, con el segundo gol del visitante. Auzqui terminó una muy buena jugada que comenzó Verón por el centro con un pase a Silva que tiró una pared con Patricio para el centro del lateral y el ingreso del atacante por el centro. El 2-1 puso en claro las virtudes de uno y los defectos de otro.

A tres minutos del final del primer tiempo, Estudiantes tuvo otro gol en sus pies. Franco Jara se lo perdió de manera increíble ante la salida de Barovero luego de una gran jugada de Patricio Rodríguez.

Manejó los tiempos y lo ganó. El segundo tiempo se jugó bajo el pulso de Estudiantes y con las urgencias de River. El Millonario tuvo la pelota pero nunca supo cómo atacar y eso terminó favoreciendo los intereses del Pincha, que se replegó y administró la ventaja.

Las situaciones de gol escasearon, tanto que las que se pueden contar casi que no revistieron peligro. A los 18, un centro que llegó a cortar Rulli antes que entrara por el centro Simeone puede anotarse como un merodeo más que como llegada.

De contra, el Pincha pudo liquidar el pleito, pero la manejó demasiado mal. A los 19, Franco Jara tuvo todo a favor para marcar pero eligió definir y lo hizo demasiado mal, por encima del travesaño.

Y a los 33, Barovero salvó a River ante un disparo de Carrillo que enganchó en el área y sacó un disparo potente que pegó en el cuerpo del arquero.

El ingreso de Carrillo le dio otro aire al ataque ante un Jara demasiado desgastado y un Auzqui errático producto del cansancio. Guido generó algo intangible para un equipo, pero necesario: tranquilidad. Aguantó, generó foules y bajó las ínfulas de un rival demasiado confundido.

El triunfo se ajusta al trámite de un partido donde la diferencia estuvo en el primer tiempo. La expulsión de Ledesma terminó por pesarle demasiado al Millonario. Aunque es válido acotar que los cambios de Ramón Díaz tampoco ayudaron a la mejora de su equipo. Estudiantes, por su parte, se ajustó a su libreto. Marcó la diferencia en la etapa inicial y en el complemento le dejó la responsabilidad al rival, desnudando su incapacidad ofensiva.

El gran rendimiento de Román Martínez, la vigencia de Juan Sebastián Verón y la explosión de Patricio Rodríguez se anotan en los puntos más alto de un equipo que ahora parece recuperado. Un triunfo tan necesario como merecido, suficiente para acercarse al objetivo de los 28-30 puntos que se trazaron. Necesario, además, para espantar fantasmas y seguir construyendo una identidad futbolística.

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