Estudiantes lo tenía, se equivocó y lamenta el empate

Estudiantes lo tenía, se equivocó y lamenta el empate
Ganaba 1-0 por Román Martínez. Tuvo dos chances para ampliar y las despilfarró. Al final, una mano de Jonathan Silva le dio un penal y el posterior empate a Belgrano. Un 1-1 con sabor a derrota. Pellegrino: "Tenemos que aprender de estas fallas".
Estudiantes se trajo un punto de Córdoba en su visita a Belgrano. El frío dato puede sonar alentador, conformista, pero para el Pincha este empate tiene sabor a derrota. El trámite del partido lo tuvo como merecedor, pero no como ganador. Comenzó ganando a los 26 del segundo tiempo y tuvo dos mano a mano para ampliar el marcador, pero la juventud de este equipo le jugó en contra. Una mano insólita de Jonathan Silva dentro del área determinó el penal y el posterior empate de César Pereyra. El 1-1 tiene más color a derrota que a lo que refleja el reparto de puntos final.

Con esta igualdad, el Pincha sigue expectante en el campeonato. Aunque estuvo a unos escasos minutos de alcanzar a Colón en lo más alto de la tabla de posiciones. Deberá ahora rearmarse y buscar un triunfo que le saque esta mufa ante Atlético de Rafaela. El rendimiento fue aceptable, pero se ve empañado por los errores (sea en defensa como en ataque) que lo marginaron de la victoria.

La paridad dominó las acciones del primer tiempo. Estudiantes salió con todo en los primeros cinco minutos pero a medida que no pudo concretar acciones claras de peligro, su dominio se fue apagando. Belgrano, por su parte, no se despegó nunca de su libreto: esperar y tratar de lastimar con la explosión de sus dos puntas.

En esta dinámica, el partido transitó por el bodrio. Y las jugadas de riesgo entraron en una sola mano. Al minuto, un centro de Carlos Auzqui que no llegó a conectar Israel Damonte se contó como la acción más cercana al gol que tuvo el Pincha. El resto, siempre merodeó por el área del Pirata sin éxito.

Del otro lado, la situación fue igual. Mucha pirotecnia, lujo y caño infructuoso de parte de Carlos Buenos y César Pareyra, pero pocas llegadas. La más clara fue a los 12 cuando el uruguayo ensayó una vaselina que en todo momento controló Rulli y que se fue por arriba del travesaño.

Superada la media hora de partido, el trámite se hizo un poco más tedioso. Estudiantes propuse mucha explosión de mitad de cancha en adelante pero falló en el manejo. De ahí que Klusener y Carrillo hayan quedado aislados y sin posibilidades. El capitán provisorio del Pincha tuvo una chance a los 21 cuando pudo desviar un centro y sorprendió a Olave que resolvió sin problemas.

Belgrano fue un canto a la previsibilidad. Se repitió por las bandas con Quiroga por izquierda y Barrios por derecha. Buscó ensuciar el juego con sus puntas y así consiguió algunas pelotas paradas que carecieron de peligro.

Quedará para la estéril polémica, una mano que Juan Pablo Pompei ignoró dentro del área de Belgrano que hubiera sido penal para el Pincha. Y un agarrón de Silva sobre Pereyra que hubiera significado la misma sanción para el local.

Lo tenía y se le fue. El segundo tiempo se planteó igual de dinámico pero más entretenido que la etapa inicial. De entrada, un centro de Quiroga a los 50 segundos pasó con peligro por la puerta del área chica visitante.

La intrascendencia se cortó desde los 15 y hasta los 30, donde Estudiantes hizo los méritos para conseguir el gol inicial en el partido. A los 18, Román Martínez avisó con un remate desde lejos que se fue cerca.

Apenas seis minutos más tarde, Jonathan Silva cortó una contra de Belgrano, avanzó con la pelota y sacó un disparo que también pasó cerca del arco de Olave. Y a los 26, Klusener demostró su inmadurez goleadora pisando el área y demorando el remate que al final fue tapado por la defensa local.

Pero el Pincha insistió y tuvo su premio. Sobre el mismo minuto 26, una escalada de Silva por la izquierda terminó en un centro que Auzqui bajó en el segundo palo para el ingreso por el centro de Martínez. El volante remató mordido y eso descolocó al arquero Olave para establecer el 1-0.

Con Correa como estandarte, de lo mejor de la visita en el complemento, el Pincha dispuso de dos situaciones clarísimas para ganar tranquilidad, y a posteriori, el partido. Primero a los 36 con un pase perfecto entre líneas para Román que se metió en el área, eludió a Olave pero su remate salió cerrado por el primer palo.

Y a los 39, otro gran pase del tucumano que dejó solo a Álvaro Klusener. El delantero se enfrentó mano a mano con Olave pero anunció demasiado su remate y el arquero le tapó el disparo. Pudo haber sido el gol de la victoria, pero terminó costando muy caro.

A los 41, llegaría la jugada fatídica para el Pincha. Un centro pasado terminó en la espalda de Silva que cayó y desde el piso tocó la pelota con la mano. A instancias de su asistente, Juan Pablo Pompei cobró con corrección el penal. Y a los 42, César Pereyra puso el 1-1 ejecutando el penal con potencia al medio cuando Rulli se jugó al otro palo.

En el descuento pudo llegar el gol del triunfo y la redención para Silva, que sacó un violento remate en la puerta del área que Olave mandó al córner. Fue la última jugada y la sensación que el partido se le escurrió de las manos al Pincha y premió con un punto al Pirata.

Estudiantes muestra carácter, ratos de buen juego y personalidad. Pero es un equipo joven y esa juventud le juega en contra en muchas situaciones. Esta vez se vio en ataque y también en defensa. Solo el tiempo y la madurez darán la pauta si son pecados de juventud o falta de jerarquía. La línea, es muy delgada.

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