Estudiantes sufrió, pero derrotó con justicia a All Boys

Estudiantes sufrió, pero derrotó con justicia a All Boys
Después de un primer tiempo brillante, y un segundo tiempo de menor calidad, el Pincha consiguió su primer triunfo en el campeonato gracias al tanto de Gastón Gil Romero con complicidad de Nicolás Cambiasso. La perlita, la lesión de Mauricio Pellegrino en el final.
Estudiantes obtuvo su primer triunfo en el campeonato después de derrotar con amplio merecimiento a All Boys. El gol de Gastón Gil Romero, a los 31 minutos del primer tiempo, con la complicidad y el blooper de Nicolás Cambiasso, alcanzó para obtener la primera victoria como local en este Torneo Inicial. La producción del equipo que conduce Mauricio Pellegrino fue de mayor a menor. En el primer tiempo se lució y en el complemento se quedó demasiado, principalmente por la salida de Juan Sebastián Verón.

La buena circulación y el despegue de los juveniles (Gil Romero y Correa) son los puntos salientes del rendimiento que contribuyeron para obtener los tres puntos. El quedo físico y futbolístico parece ser el déficit que se evidenció en del debut contra Arsenal y que reapareció ante el Albo.

La perlita del partido la dio el entrenador albirrojo, que sobre el final se sacó el hombro derecho al momento que daba una desesperada indicación. El cuerpo médico tardó más de cinco minutos en colocárselo y después de eso el DT se retiró como si nada.

Durante el primer tiempo, Estudiantes monopolizó el control del balón y por ende, tuvo mayor dominio de las acciones del juego. Ante el repliegue de All Boys, el tiro de media distancia se convirtió en un arma habitual para los ataques albirrojo.

El primero en avisar y probar las pocas garantías de Nicolás Cambiasso fue Jorge Luna cuando a los 4 minutos sacó un remate difícil de controlar para el arquero. Un minuto más tarde, el mismo protagonista volvió a probar al arquero, aunque esta vez sin tanta exigencia.

Con Juan Sebastián Verón como estandarte, el Pincha se bañó de paciencia ante la escasa propuesta de su rival. Y al no poder penetrar con claridad, el tiro lejano se hizo habitual. A los 17, fue el capitán que de media distancia obligó a Cambiasso a rechazar con los puños.

Ante la poca profundidad y el letargo ofensivo de Duván Zapata, los volantes y laterales cobraron protagonismo en el desarrollo del juego. En esta dinámica, hasta Ernesto Goñi se animó a probar suerte desde afuera del área. A los 19, el uruguayo le pegó con fuerza pero anunciado para el control, otra vez inseguro, del arquero Albo.

Las apariciones de Aguirregaray por la derecha fueron otro problema para los dirigidos por Julio César Falcioni. Y a los 24 casi lo paga con un gol en contra cuando el uruguayo se proyectó y sacó un preciso centro para Zapata, pero que interceptó Hernán Grana aunque casi vence su propio arco.

La férrea resistencia de All Boys sucumbió ante la inseguridad de su arquero. Gastón Gil Romero le puso el cascabel al mal andar del portero a los 31 minutos. El juvenil trepó por el centro en soledad y disparó con violencia al medio del arco. Cambiasso se encargó del resto transformando el primer gol del partido en un auténtico blooper al dejar pasar la pelota entre sus manos y piernas.

El 1-0 fue justificado antes, durante y después. Pero el cansancio y la leve reacción de la visita, coartaron las chances albirrojas de ampliar la ventaja.

All Boys se acordó de atacar a partir de los 30 minutos, aunque sin claridad. Apenas un remate desviado de Torassa, a los 40, puede contarse como llegada, luego de una mala salida de Gerónimo Rulli.

Sin Verón, sin claridad. El complemento mostró una merma en el rendimiento de Estudiantes que le permitió a All Boys ganar terreno y generar algunas situaciones de peligro. La salida de Juan Sebastián Verón por una molestia muscular a los 14 minutos, fue determinante para que el Pincha perdiera frescura en ataque y se replegara más de la cuenta.

La escalada de Jorge Luna a los 6 minutos que terminó con un remate anunciado fue la única llegada con claridad en toda la etapa. A los 10, otra vez el volante, quiso sorprender con un córner que amenzaba a ser olímpico pero que desactivó Cambiasso con los puños.

Las situaciones para el Pincha se agotaron con un remate de emboquillada de Duván Zapata a los 13, en su única intervención seria.

A partir de los 15, el que hizo méritos para llegar al gol fue All Boys. Primero con un remate de Mauro Matos que Rulli con los puños pudo rechazar. Y a los 17 por intermedio del recién ingresado Javier Cámpora que armó una pared con Matos pero definió mal a los pies del arquero albirrojo.

Otra vez Cámpora a los 24 intentó desde la medialuna cuando se encontró en soledad y dominó la pelota, pero su remate fue demasiado débil.

La ausencia de Verón dejó un huevo demasiado evidente en el esquema del Pincha. En particular porque su reemplazo, Román Martínez, no tuvo una buena participación. La entrada de Carlos Auzqui por el agotado Jorge Luna, revivió un poco las pretensiones ofensivas de los dirigidos por Pellegrino.

Con el correr de los minutos, All Boys se adelantó y dejó espacios. Pero el cansancio mental y físico de Estudiantes conspiró para que las contras no salieran de la manera deseada para concretar un segundo gol que diera tranquilidad. Y así se extinguió el partido.

Estudiantes construye su ilusión con buen juego pero deja algunas zonas oscuras que debe mejorar si no quiere sufrir más de la cuenta. El potencial es enorme, sostener todo lo bueno que hace en el mismo partido parece ser el gran desafío.

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