Estudiantes dio a luz otro ascenso

Estudiantes dio a luz otro ascenso
Empató 1-1 con Atlético Policial, en Catamarca, y cerró un global de 4-2 que lo ascendió al Torneo Argentino A de AFA.

Las finales no se juegan... se ganan. Y Estudiantes, que la jugó en los primeros 90 minutos en San Luis (3 a 1 ante Policial); hoy la sufrió, la parió y con un golazo de Vallejo dio a luz el ascenso al Argentino A, tras empatar 1-1 en Catamarca y cerrar la serie con un global de 4 a 2.

Ante 15.000 personas el Verde patinó en el césped del Estadio Bicentenario. El local mojó exageradamente el piso y a Estudiantes le costó hacer pie.

Policial atacó con paciencia y fue profundo por la banda derecha, con Baldivieso y Acosta; más Brizuela copando la parada a espaldas del Indio Gallardo y Hernández como conductor, el Verde padeció, y cuando logró salir del asedio, porque Vallejo y Garro encontraron espacios por las bandas, llegó el gol de Poli: falta de Céliz a Fernández en la puerta del área y tiro libre que Brizuela cambió por gol, abajo a la izquierda de Brasca. Estudiantes estaba armando la barrera y el juez no había dado la orden, pero Brizuela pateó y hubo que ir a sacar del medio. Iban 29 minutos y una eternidad por jugar. El 1-0 no le alcanzaba a los catamarqueños.

En el complemento, el Verde retrasó a Vallejo a su posición natural de lateral derecho y Bordón fue el volante de ese sector.

Policial siguió manejando pelota y espacios, pero empezó a dividir las acciones, fue tan impreciso como Estudiantes y el Verde fue tomando mayor protagonismo.

Policial no podía, Estudiantes no sabía y el reloj avanzaba impiadoso. Hasta que Vallejo trepó por la calle derecha, trabó con Bogado, ganó, avanzó con pelota al pie y sacó un remate letal, que se metió entre el guante de Salvatore y el parante derecho. Golazo.

Quedaban 24 minutos por jugar (que fueron 29 por los 5 adicionales), Estudiantes se cerró cerca de Brasca, metió a Carrizo y a Stang para armar una muralla; el "1" sacó un cabezazo tremendo, entre los delanteros y volantes locales dilapidaron tres chances netas y mil centros (sí, mil) llovieron sobre el área puntana.

Estudiantes jugó con alma, corazón y huevos... al fútbol ya lo había puesto en las treinta y seis fechas anteriores.

El árbitro Rivero marcó el final y el llanto se mezcló con los abrazos; los abrazos llegaban imaginariamente del Coliseo, de cada rincón de los hogares puntanos donde había una camiseta verde y una imagen de la Virgen Inmaculada (que acompaña al plantel) junto al sonido de la radio (no pudieron ir hinchas visitantes ni dejaron televisar el juego).

El Verde logró otro ascenso. El fútbol de San Luis subió otro escalón. Estudiantes, ese gigante que ya había despertado el 25 de mayo de 2012 cuando llegó al Argentino B, ahora está de fiesta... y mañana irá por más.

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