Tigre se aprovechó de todas sus falencias y lo dejó sin invicto de local
El último acto de Estudiantes en el torneo Inicial 2013 tuvo una actuación para el olvido. Nada hizo bien el equipo de Pellegrino que, al final, tuvo que ceder ante un Tigre que, si hay que rescatarle algo, además de su efectividad, es que con muy poco pudo marcar diferencias en lo futbolístico y justificar el éxito, que materializó con goles de Pablo Vitti, en el primer tiempo, y de Matías Pérez García, en el complemento. Tan torcido anduvo ayer el equipo albirrojo que hasta su capitán y símbolo, la Brujita Verón, se fue expulsado promediando el segundo tiempo, aunque para suerte de su equipo ésta se materializó, por protestarle airadamente al árbitro Alvarez, cuando ya se había oficializado su relevo por Mariano González. Claro que hubo más, como producciones de muy bajo nivel y, dentro de ese panorama, se sumó otra noticia no querida: perdió el invicto que traía de local de 15 juegos, con 8 victorias y 7 empates, que había sostenido la campaña del equipo en el Inicial, en donde Estudiantes cerró con 27 puntos y muchas cosas en el debe que deberá tener muy en cuenta para corregir cuando el plantel regrese de las vacaciones el próximo 6 de enero. Uno x unoEn cuanto a Tigre, que alcanzó el objetivo que perseguía con el triunfo de ayer en el Estadio Unico (25 puntos), que será un aval para la continuidad del técnico Fabián Alegre, ayer le alcanzó, y hasta le sobró, con ser criterioso y tener las ideas claras, fue clave la actitud y el estar despierto, y de saber desnudarle los problemas a su rival, para atacarlo por donde le podía doler. Y lo terminó resolviendo con una guapeada de Vitti (se filtró al área por derecha superando la marca de Desábato para despedir un remate cruzado y bajo desde ángulo cerrado que no encontró buenas respuesta en el golero Rulli), y por el oportunismo de Pérez García (aprovechó un rebote que dio Rulli tras un tiro largo de Rusculleda, y con remate alto entrando por derecha, superó la resistencia del golero pincharrata). Si algo se puede rescatar en el equipo platense fue el regreso de Gastón Fernández (reemplazó en el inicio del segundo tiempo a Joaquín Correa) después de 4 meses por la suspensión que le impusiera la FIFA por incumplimiento de contrato con el Monterrey de México. Porque ayer el técnico Mauricio Pellegrino equivocó el planteo de juego y encima sus jugadores, incluyendo al capitán Verón, estuvieron sumamente imprecisos. Nada le salió bien al local. Incluso asomaron falencias defensivas que parecían desterradas, flaquezas en las respuestas de su arquero y un mediocampo que estuvo ausente sin aviso, y ante este panorama ¿qué podía hacer arriba el solitario Klusener? Con el ingreso de la Gata y la rotación de la gente que iba por afuera, buscó Estudiantes hacer mejor pié, especialmente del medio hacia adelante, pero cuando estaba en eso llegó el segundo de Tigre, y todo quedó en la nada. Para colmo, Tigre se cerró con dos líneas de cuatro y se paró de contragolpe, aprovechándose de la poca imaginación que tuvo ayer su rival que, sin pena ni gloria, dejó escapar el invicto que traía de local y lo hizo, como coincidieron todos, en su peor partido del campeonato, justamente cuando se corrieron los cortinados.

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