El Pincha igualó 1-1 con el Granate y quedó a un punto de los líderes del Torneo. Guido Carrillo, el mejor de la cancha, marcó de chilena para la visita y empató Lautaro Acosta. Pellegrino pidió que no se vaya Zapata.
Además del goleador, en el Pincha se destacaron las actuaciones de Israel Damonte (en su redebut con la roja y blanca), Franco Jara, que se retiró lesionado, Gastón Gil Romero y Jonathan Silva. La paridad del resultado es coherente con el desarrollo del encuentro. La primera mitad fue más favorable a Lanús mientras que el complemento se inclinó hacia la visita.
Estudiantes golpeó de entrada para la sorpresa de Lanús que todavía intentaba acomodarse al partido. Al minuto, Israel Damonte cortó por en centro, tiró un caño y cedió de tres dedos para Franco Jara que estaba recostado por la derecha. El delantero se amacó, enganchó y la cedió a Jorge Luna que de primera en la puerta del área encontró a Damonte lanzado en ataque. El volante central mandó un centro atrás que rebotó dos veces en sendos defensores de Lanús y le quedó a Guido Carrillo que de chilena resolvió el remate para establecer el 1-0.
El tempranero gol del Pincha cambió la fisonomía del primer tiempo. El Granate se lanzó a la búsqueda del empate, adelantando sus líneas y propiciando el retraso de la visita. Pero careció de profundidad para complicar a la defensa de su rival en esos primeros instantes.
Sin embargo, un fallo compartido de la última línea del Pincha le facilitó el camino al equipo de Guillermo Barros Schellotto para igualar las acciones. A los 10, un saque largo de Agustín Marchesín fue peinado por Santiago Vergini. Ahí se produjo un doble quedo: primero de Aguirregaray en el cierre (de espaldas a la jugada) y de Rulli que salió tarde. Todo esto fue capitalizado por Lautaro Acosta que anticipó a ambos y puso el 1-1.
A los 17, Víctor Ayala pudo haber le dado la ventaja al local de gol olímpico pero el segundo palo defendido por Rulli se lo negó.
Desde el tanto del empate y hasta el final de la etapa, el dominio territorial estuvo en manos de Lanús. Estudiantes respondió con disparos de media distancia pero sin éxito en los pies de Jorge Luna y Leonardo Jara.
El Granate siempre llevó peligro por medio de Lautaro Acosta. Pero no tuvo jugadores asociados con corrección para poder lastimar. Enfrente, el Pincha tuvo menos la pelota y no supo aprovechar los espacios y las facilidades que dio el local en el fondo.
Le faltó punch. El desgaste que hizo Lanús en el primer tiempo se notó en el complemento, donde Estudiantes aprovechó ese quedo y manejó las acciones. Careció de claridad en los metros finales para plasmar esa superioridad cualitativa. En el análisis de merecimientos, algo tan intangible como discutible, el Pincha se fue con una mejor imagen que su rival.
A los 12 minutos, una buena escalada de Luna por el centro terminó en un remate para Auzqui que remató y la pelota se desvió para irse al córner. Tres minutos más tarde, Guido Carrillo demostró su peligrosidad con un cabezazo de anticipo que encontró bien ubicado a Marchesín.
Sobre los 18, otra vez el arquero de Lanús evitó la caída de su carco. El guardameta retuvo la pelota en la línea luego de un anticipo de Franco Jara que tenía destino de gol luego de un quedo de la defensa de Lanús. Esa jugada determinó la lesión del delantero del Pincha, que hasta ahí era uno de los mejores de la cancha.
Lanús respondió con tibieza pero dando señales de su potencial peligrosidad. Fue a los 22 cuando Santiago Silva ganó de cabeza entre Desábato y Vergini pero el remate salió desviado.
A los 24, el Pincha tuvo la más claras en los pies de Jorge Luna. El mediocampista ejecutó con maestría un tiro libre que exigió a Marchesín para desviar la pelota al córner y evitar el gol. Esta se puede inscribir como la última jugada de riesgo que tuvo el Pincha y el partido, en general.
Los cambios de ambos entrenadores favorecieron al resultado pero no así al desequilibrio del encuentro. Estudiantes se sintió más cómodo en la propuesta desordenada de Lanús. Y así, el partido se extinguió rumbo al empate final.
Para Estudiantes queda un sabor más dulce por el hecho de seguir sumando y destacar puntos altos en el rendimiento. Deberá mejorar la concentración defensiva y la eficacia ofensiva, pero de a ratos se ve lo que Mauricio Pellegrino tanto pregona y trabaja en la semana. Por ahora, sigue en construcción

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