La pirotecnia volvió a sonar como en los viejos tiempos. Los huecos que dejó la ordenanza –tras el fallo judicial- motivó a la gente a comprar masivamente para estas fiestas.
Durante casi 25minutos seguidos las explosiones y los fuegos artificiales se sintieron en toda la ciudad. A diferencia del 24 a la noche, el centro y el este neuquino tuvieron mucho más protagonismo y se sumaron a los ruidosos y tradicionales festejos del Oeste.
Desde que la Justicia declaró parcialmente inconstitucional la ordenanza sancionada en la capital –con el fallo se podía vender, pero no usar- todos aprovecharon el “hueco” que dejó la norma y con la experiencia de Nochebuena se animaron a comprar como si nunca hubiese existido prohibición alguna.
El subsecretario de Fiscalización Externa de la municipalidad de Neuquén, Gustavo Orlando, reiteró que la ley provincial –aún no reglamentada- y la ordenanza son inaplicables y de difícil implementación.
El funcionario reclamó que todos los municipios de la región actúen de manera coordinada porque en las actuales condiciones no se puede hacer un control de uso de los fuegos artificiales.
“Es chocante que ingresemos a una casa para ver quien fue el que tiró un petardo”, dijo Orlando, quien agregó que mientras no se modifique la ley no se puede hacer nada con quienes compran fuegos artificiales en otras ciudades.
Lo mismo dijo días atrás el principal vendedor de pirotecnia, Pedro Latosinski, quien ya anticipó que se presentará a la Justicia en caso de que se reglamente la ley provincial recientemente sancionada.
Sin heridos
A pesar de la enorme cantidad de fuegos artificiales y elementos de pirotecnia detonados durante los festejos de Año Nuevo, no se registraron heridos en el ámbito de la ciudad capital.
Según información brindada por Luciana Ortiz Luna, titular del Sistema Integrado de Emergencias de Neuquén (SIEN), solo tuvieron emergencias vinculadas a incidentes de tránsito, "afortunadamente sin heridos de gravedad".
Alcoholizados
Ortiz Luna destacó que en los choques los conductores tenían elevado nivel de alcohol en sangre y dijo que hubo un caso de una persona que ingresó con su vehículo por la céntrica calle Roca en contramano, mientras que el caso más grave fue el de un hombre que llevaba a varias adolescentes a una fiesta clandestina cerca del aeropuerto y chocó de frente contra otro vehículo en la calle Lanín y Labrín.
"Ninguna de las chicas iba atada por lo que sólo sufrieron golpes, pero pudo ser una tragedia", agregó Ortiz Luna.
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