Cada vez más, en las calles de la ciudad se pueden ver las estrellas amarillas pintadas en el pavimento. Y lo peor es que cada una de ellas nos recuerda que alguien, en ese preciso lugar, perdió su vida. Ayer por la mañana, otra más se sumó a esta cruel decoración de la ciudad, en la avenida Balloffet al 2200.
Podríamos sumar otra en tres esquinas hace semanas, y otra en Las Malvinas, la del ciclista atropellado y abandonado, y así seguir. En otros lugares, como el Teatro Chino de Los Ángeles, en Estados Unidos, pisar una estrella en el suelo significa el reconocimiento a una figura, alguien amado por muchos. En nuestra Argentina es mucho más macabro, y de continuar así San Rafael tendrá un asfalto cubierto de estrellas.
Repasemos: el Departamento tiene el triste privilegio de liderar la estadística por muertos en accidentes de tránsito. Un relevamiento realizado por Voluntarios en Red muestra que hasta el mes de julio se dieron 22 accidentes fatales, mientras que el año pasado habían sido 20. A nivel provincial la cantidad de accidentes fatales disminuyó de 2013 a 2014, al revés que en San Rafael.
Hay que recordar que San Rafael cerró el año 2013 con 33 fallecimientos a causa de accidentes de tránsito, encabezando la nómina provincial por delante de Guaymallén y Maipú. En este punto hay que agregar que las estadísticas no son fehacientes, porque se cuentan sólo los que pierden la vida en el acto, dejando de lado a aquellos fallecidos durante la primeras 24 horas de ocurrido el hecho y a todos los que mueren posteriormente en la terapia intensiva de un hospital. Se supone que eso resta un 30% del promedio final.
Pero además hay otro agravante: gran parte de las víctimas son jóvenes, personas en la plenitud de sus vidas, padres o madres de niños pequeños, que con su muerte destrozan familias enteras. La mayor incidencia de accidentes se registra entre personas que están recién en su primer período como conductores, es decir, que todavía no han realizado la primera renovación. Hace un tiempo, en diálogo con Diario San Rafael, Juan Zigliotto expresaba que "el sistema es incapaz de detectar los riesgos de un conductor. El mayor riesgo de morir es en el primer año de tener la licencia de conducir". Para el especialista, obtener un carnet debería ser tan serio como graduarse en una carrera, considerando no sólo la aptitud sino también la actitud frente al volante.
Ríos de tinta se han escrito sobre esta verdadera pandemia que significa la inseguridad vial, y sin embargo poco parece importar. Parece que alcanzara con una campaña de vez en cuando, alguna acción promocional, o pintar otra estrella amarilla.
El tema necesita un plan de trabajo urgente. Las calles se llevan más vidas cada año que muchas enfermedades, sin embargo nunca se ha discutido un plan de fondo, consistente y de largo plazo. Suena impostergable, pero lamentablemente también está postergado.
San Rafael cerró el año 2013 con 33 fallecimientos a causa de accidentes de tránsito, encabezando la nómina provincial por delante de Guaymallén y Maipú.
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