Estrellas amarillas: concientizar a partir del dolor

Estrellas amarillas: concientizar a partir del dolor
La preocupación por evitar más tragedias en las calles juninenses que lleva a redoblar esfuerzos y exige un compromiso general de todos.

Hay notas que realmente son difíciles de realizar y esta es una de ellas. Porque se trata de tener que hablar del dolor humano más profundo: la pérdida de un ser querido y en algunos casos se trata de un hijo, la persona más preciada que la vida nos brinda y que a veces, trágicamente, nos arrebata.

Pero es necesario porque ellas, en el caso de las dos mamás que se prestaron al diálogo con LA VERDAD, sacan fuerzas de ese tremendo dolor para pensar en la comunidad, buscando dejar un mensaje de prevención y de amor a la vida, fundamentalmente.

Bettina Colossi, actual presidenta y Sandra Silvera, vicepresidenta, fueron el motor impulsor del Grupo Estrellas Amarillas, que vio la luz en el mes de octubre y ya tiene 15 integrantes. De ellos, tres son madres que perdieron a sus hijos por accidente y el resto son personas comprometidas e interesadas en aportar un pequeño granito de arena al conflictivo tema del tránsito juninense.

“A nosotras nos unió el dolor de haber perdido a nuestros hijos en distintos accidentes de tránsito –contó Sandra-. Bettina se contactó conmigo y yo tenía la inquietud de hacer algo por el tema del tránsito en esta ciudad. Comenzamos a conversar y surgió la idea de concretar alguna acción por eso nos pusimos en contacto con gente de Ferré que ya estaban integrados en Estrellas Amarillas y ellos pintaron las estrellas de nuestros hijos”.

El hijo de Bettina, Demian Hermann falleció en un accidente en el Parque Natural Laguna de Gómez y Sandra es mamá de Patricio Nicolás Toledo quien perdió la vida en octubre de 2007 en un accidente ocurrido en la ruta nacional 7 en avenida Benito de Miguel y ruta nacional 7.

Estrellas que guían el camino

El grupo ya lleva pintadas seis estrellas amarillas en distintos lugares de la ciudad, sitios donde lamentablemente perdieron la vida juninenses producto de accidentes de tránsito. El año pasado, recordaron durante el diálogo con este diario, Junín terminó con un saldo de 24 víctimas fatales, lamentablemente.

Sandra explicó que “estamos rindiendo un homenaje pero también es una toma de conciencia, de precaución: que en ese lugar hubo un siniestro vial, que tuvo como resultado una víctima fatal. Cuando vean pintada la estrella queremos que la gente tome todos los recaudos necesarios para conducir mejor”. Y ese conducir mejor pasa, nada más –y nada menos- que cumplir las reglas elementales de tránsito: evitar exceso de velocidad, colocación del cinturón, casco, no pasar semáforo en rojo, no hablar por celular. En definitiva lo que establece la ley de tránsito.

“Nosotros decimos que esa estrella ilumina el camino. Cada uno, si toma conciencia, sabrán qué hacer”, expresaron.

“Picadas”

Para Bettina, “concientizar a los chicos es una tarea muy difícil. El adolescente tiene rebeldía pero tratamos de llegar a ellos, hablándoles, diciendo que lo que parece una diversión puede terminar en una tragedia, en una muerte o con secuelas y con todo lo que ello implica para una familia. La vida ya no vuelve a ser igual y yo puedo hablar de eso porque además de la pérdida de mi hijo, tengo una hija que la atropelló un auto y sufrió la amputación de una pierna”.

“Deseamos que ellos entiendan que no los estamos retando sino que tratamos de cuidarles la vida” agregó y pidió a los padres que hablen con sus hijos porque la educación empieza por casa aunque reconocen que es muy difícil precisamente por esa característica “rebelde” de un ser adolescente.

Un hecho que notan en el problemático tránsito juninense es que “ya no se respeta la autoridad ni de la policía ni del agente de tránsito. El echar culpas a los demás es más fácil aceptar que la infracción la cometió uno mismo. Es más fácil “patear la pelota para afuera”. Parece que somos hijos de rigor: si no están encima nuestro, parece que no podremos caminar derecho, pero todo pasa por la concientización de lo que uno hace. Se puede poner todo el trabajo desde el municipio, o desde la policía, pero si no hay respeto a la autoridad de nada sirve”, coincidieron.

Un dolor constante

En un momento del diálogo al que tan amablemente se prestaron Bettina y Sandra, se tenía que hacer la pregunta más dura y que no se puede formular sin sentir un tremendo nudo en la garganta porque toca lo más sensible de una persona: ¿Cómo se sigue viviendo?.

Sandra fue concreta en la respuesta: “Es un dolor constante que uno lleva. Y canalizar el dolor significa salir a trabajar todos los días. Uno vive por los hijos, por los nietos a pesar del dolor a cuesta”.

“Se vive como se puede –acota Bettina-. Nosotros vivimos resistiendo, como dice el tema. El dolor lo vamos a llevar de por vida y el aceptar que un hijo ya no está es muy difícil. La vida da un giro de 180 grados. Este domingo va a hacer un año que falleció mi hijo, soy artesana pero todavía no he podido volver a sentarme para trabajar. Un pedazo de nuestro corazón se fue y no se reemplaza con absolutamente nada”.

Charlas

La presencia a partir de charlas en escuelas de la ciudad junto al doctor Hugo Greco –director médico de Intermed, con quien ya se mantuvo un encuentro- es una de las tareas que el grupo Estrellas Amarillas desplegará este año, sumado al encuentro que ya vienen manteniendo “para concientizar desde el dolor” –expresaron- en jornadas con quienes tramitan el carnet de conducir.

“Debemos aprender a valorar la vida propia y a partir de allí creemos que se aprender a valorar la vida de un tercero, pero debemos tomar conciencia”, resaltaron e hicieron hincapié en un hecho tan grave que tal vez por lo dramático de lo que significa a veces preferimos no pensar: “Se nos va la juventud. De los 24 fallecidos en 2013 hay chicos de entre 17 y 25 años”.

“El tránsito lo hacemos entre todos”, dijo Sandra quien reconoció que todo se trata de una tarea a largo plazo y la intención es sumar voluntades porque cuánto más sean más se podrá hacer y en definitiva, lo que realmente esperamos todos es que nunca más se tengan que pintar estrellas amarillas en la ciudad.

En el Congreso de la Nación

Bettina participó el pasado 17 de septiembre de un acto de entrega de firmas por parte de un grupo de padres del dolor, en el Congreso de la Nación para pedir reformas del Código Penal solicitando que “cuando existe un delito vial y se produce la muerte, se aplique la pena de prisión y que se tenga como agravantes el abandono de persona, alcohol, maneja bajo efecto de estupefacientes, exceso de velocidad”, contó.

Agregó que “se dio media sanción en Diputados a un proyecto de ley donde solamente se contempla como agravante el abandono de persona, conducir alcoholizado y se considera exceso de velocidad cuando el conductor acelera cincuenta kilómetros más por encima del límite, es decir, ya se está permitiendo un exceso de velocidad y la pena máxima es de tres a seis años, o sea es excarcelable, seguimos con lo mismo”.

Ante esto, la intención ahora es reunirse con senadores pero tanto Bettina como Sandra consideraron que con la actual legislación, si el juez “interpreta bien la ley, los culpables van a la cárcel”.

“Sentimos que el trabajo de reunir firmas no sirvió para nada, porque el proyecto que llevamos quedó en un cajón”, lamentó Bettina.

Contacto

Para establecer contacto con integrantes del Grupo Estrellas Amarillas, los interesados pueden recurrir al Facebook: Estrellas amarillas junín y en el grupo del Facebook: Grupo estrellas amarillas junín. Los sábados a las 19.30 se realizan reuniones grupales en el domicilio de calle Padre Ghío 282.

El próximo 19 de enero se pintará una estrella en homenaje a Agustín Rodríguez en calle Alberdi y Sargento Cabral, en proximidades del Hogar Belgrano.

El domingo 2 de febrero, en avenida Circunvalación y Alvear se pintará la estrella amarilla que recordará a José Inchular, cuya mamá integra el grupo.

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