Estrecharon el cerco a Sinopec, pero ceden posición en la comuna

Estrecharon el cerco a Sinopec, pero ceden posición en la comuna
Hoy se cumplen nueve días desde que un grupo de desocupados nucleados en la Agrupación Hijos y Nietos de ex Ypefianos iniciara la escalada de bloqueos a dependencias de empresas petroleras asentadas en Cañadón Seco.

El piquete de Cañadón Seco se amplió al edificio central de la comisión de fomento y motivó que se suspendieran todos los festejos conmemorativos a la patriótica gesta de Mayo.

En tanto, la justicia sigue sin dar signos de actuación y globalmente todo está como era entonces, a excepción de que el grupo que intentó volver a bloquear el acceso a las oficinas de la comuna tuvo que retirarse cuando ayer por la mañana se apostaron dos policías para garantizar el trabajo de los empleados.

Por el contrario, la protesta en demanda de puestos laborales en la industria petrolera se endureció en Sinopec, donde se cerró el último paso de acceso que estuvo libre hasta el domingo y por el cual ingresaban los empleados administrativos.

En total son tres los improvisados campamentos que están cercando esas instalaciones, otros tres se hallan alrededor de la administración de YPF y un séptimo boquea el portón de acceso a los almacenes de esa compañía donde también operan algunas empresas contratistas.

Sin embargo, ayer también quedó en evidencia que se redujo el número de manifestantes que inicialmente era de 70, ya que algunas carpas estaban vacías, en tanto ya son seis los desocupados afectados por principio de hipotermia u otros problemas a causa de las bajas temperaturas.

ADHESION COMODORENSE

Los desocupados que están en Cañadón Seco y en su mayoría residen en Caleta Olivia, recibieron el fin de semana la adhesión de otro grupo similar de Comodoro Rivadavia que se denomina “Movimiento de Ypefianos, Hijos y Nietos, General Mosconi”, el cual es liderado por Jorge Muñoz.

La nota firmada por el citado dirigente señala que “nuestras familias sufrieron las consecuencias del desguace de la empresa y el abandono de nuestras ciudades. Hoy luchamos por una reivindicación histórica porque nuestros hijos y nietos tienen derecho de acceder a un trabajo digno”.

Al mismo tiempo se señala que “no es justo que sean solo algunos sindicatos y los gobiernos los que usen los ingresos como moneda de cambio por un voto o la sumisión ante las empresas que se llevan miles de dólares sin dejar nada en nuestra región”.

Finalmente, expresa que “la lucha por el trabajo digno y por la capacitación becada sigue siendo nuestra bandera”.

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