Comenzó el juicio contra una pareja acusada de asaltar y matar a un hombre que vivía solo en La Calera. La víctima los habría reconocido.
Poco después, los sabuesos de la División Homicidios arrestaron a dos sospechosos en la ciudad de Córdoba. La pesquisa llegó a la conclusión de que habían asesinado al dueño de casa para ocultar otro delito: un robo.
Es decir: entraron a robar y lo lograron, pero la víctima los reconoció y por eso, para lograr la impunidad, decidieron matarlo. Lo que en el derecho penal se conoce como criminis causae: asesinar para ocultar otro delito. La penalidad para esta imputación es la prisión perpetua.
Este martes, en la Cámara 9ª del Crimen de la ciudad de Córdoba, comenzó el juicio contra los dos jóvenes sospechosos, identificados como Edith Elizabeth Sandoval e Iván Espinosa.
Así recordó el episodio el fiscal de Cámara que juzgará a los presuntos homicidas, Carlos Ferrer: “Es un hecho de robo un domingo en La Calera, donde el dueño de casa estaba descansando, irrumpió un pareja, lo despertaron y decidieron darle muerte ahorcándolo. Los conocía, por eso determinaron matarlo. Ella habría nacido en el ‘87 y él, en el ‘85”.
De ser hallados culpables, irán a la cárcel de por vida. El homicidio tuvo amplia repercusión en su momento en Córdoba.
Cómo fue. El hallazgo del cuerpo sin vida de Guerrero fue en calle Los Tilos al 400 de la ciudad de La Calera, distante 23 kilómetros al noroeste de Córdoba, en el departamento Colón.
Guerrero vivía solo, no tenía familia. Según determinó la investigación policial, días antes de ser ahorcada la víctima había cobrado su pensión de 1.200 pesos, que percibía tras la muerte de sus padres.
Al parecer, los malvivientes contaban con ese “dato” y decidieron entrar en su casa para asaltarlo.
Pero todo salió mal: el dueño despertó y descubrió a sus futuros asesinos, quienes tomaron la drástica decisión porque se conocían y de seguro Guerrero los iba a denunciar con nombre y apellido.
Fue entonces que lo estrangularon con un cinto y huyeron del lugar con el dinero que habían ido a buscar.
Algunos días después, la Policía ingresó en el domicilio y halló el cadáver. Comenzó entonces una ardua labor para determinar quiénes eran los autores, dado que no había testigos ni familiares que pudieran haber presenciado algo de lo ocurrido.
Los análisis forenses y otras pruebas llevaron hacia Sandoval y Espinosa, quienes fueron arrestados por la Dirección General de Investigaciones Criminales, respectivamente, en barrio Villa el Libertador y en el Centro de la ciudad.
En el transcurso del juicio se determinará si son responsables del crimen de Guerrero.
Causae. Los acusados están imputados por homicidio “criminis causae” y podrían recibir prisión perpetua.
Asesinado para robarle $1200
Pedro Guerrero no tenía familia y vivía solo. Acababa de cobrar una pensión por la muerte de sus padres cuando fue estrangulado por malvivientes que entraron para robarle. La Policía encontró su cadáver pasados algunos días y arrestó a dos sospechosos.
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