"Estoy listo para jugar"

El enganche cordobés de 29 años entrenó ayer y el aurinegro será su séptimo equipo en su carrera. "Me siento feliz, y mi compromiso con esta camiseta será total", señaló tras la práctica matutina.
Se terminó la espera. Y la novela. Ayer, Paulo Rosales entrenó y firmó contrato, y ya nadie puede dudar de nada: es el séptimo refuerzo de Olimpo para la temporada que se avecina en Primera división.

"Por suerte se solucionó todo y voy a poder dormir tranquilo. Ya está, tengo club y ahora lo único que me importa es Olimpo", señaló el enganche cordobés de 29 años, quien viene de actuar en el Sport Clube Bahía de Brasil.

Ayer, tras la práctica matutina del plantel aurinegro, el ex Newell's, Talleres de Córdoba, Unión e Independiente, tardó en abandonar el vestuario. Claro, cuando lo hizo fue con un bolso enorme y toda la indumentaria para viajar y concentrar.

"Falta que me den un gamutón; ¡qué frío que hace!", exclamó antes de acomodarse para seguir contestando preguntas.

--Tu retraso hizo dudar al hincha. Muchos pensaron que estabas evaluando otras ofertas o que no querías venir a Bahía. ¿Cuál fue el verdadero motivo del tardío "sí" a Olimpo?

--Con el Bahía de Brasil hubo dos problemas: una deuda y que no me querían dar el pase. Me tuve que quedar allá sí o sí, pero el trato con los dirigentes de ese club fue empeorando día tras día.

"Cuando el presidente de Olimpo (Alfredo Dagna) me habló, llegamos a un acuerdo económico muy rápido. Entonces, le di mi palabra de que, si destrababa mi situación en Brasil, viajaba para acá y firmaba contrato. Nunca dudé de mi incorporación a Olimpo. Tenía la conciencia tranquila y siempre estuve comunicado con Walter Perazzo, quien estuvo al tanto de mi situación, de lo que pasaba y de mis ganas de ser parte de este equipo".

--En Brasil, ¿te cumplieron con la deuda?

--No, me tuve que venir sin que me paguen. Al menos conseguí el pase, que quedó en mi poder. Pero estoy tranquilo, porque la deuda, a la corta o la larga, la voy a saldar. De alguna manera, como sea, voy a cobrar.

--Al Sport Clube Bahía, ¿nunca más?

--No. La pasé muy mal, mi familia sufrió mucho. Como mi señora (Cintia) y mi hijo (Jeremías) me veían mal a mi, siempre me pedían volvernos a la Argentina.

"Me molestó y me dolió lo que me hicieron en Brasil, pero rehice mis fuerzas y estoy ilusionado con este proyecto alentador de Olimpo. La verdad, hoy te puedo decir que estoy feliz, y eso es gracias a Perazzo, a los dirigentes y a algunos compañeros que me insistieron a que venga".

--¿Es cierto que Iván Furios te bombardeó a mensajes de texto?

--Sí, algunos mensajitos me causaron gracia, porque el Pelado me ponía: "dejate de j... y veníte ya sin preguntar nada". A Furios lo conozco de enfrentarlo, nunca fuimos compañeros, y eso me llamó la atención. Nos rajamos varias p... en un montón de partidos, pero se ve que ya se olvidó...(risas).

--Ahora sólo le vas a poder tirar caños en los entrenamientos. Bahhh... si te animás.

--¡Qué me voy a animar! No quiero que me cuelgue del alambrado de una patada. El Pelado no arruga, va al frente como loco, y eso me gusta. Estamos formando una linda amistad.

¿Pedirá la 10?

--Una temporada después de que te fuiste vos, Independiente descendió a la B Nacional. ¿Te sorprendió, te dolió, te afectó...?

--Me dolió mucho, por la gente y por el presidente (Javier Cantero), una persona de bien, que dice la verdad y con la que tengo una excelente relación. Por él lo sentí bastante, porque, con todo lo que hizo, no se merecía que todo termine así.

--¿Vas a pedir la 10?

--Todavía no sé. Es mi primer día en el vestuario, no quiero que me saquen corriendo...(risas). Quiero meterme definitivamente en el mundo Olimpo, acomodarme a las exigencias del entrenador y del grupo y ponerle ganas porque ya perdí varios días de preparación.

--¿Enganche, media punta o delantero?

--Me gusta jugar suelto, y no me incomoda tener que jugar bien arriba o un poco retrasado.

--¿Qué mensaje le darías al hincha?

--Nada especial. Vine a sumar, a ser uno más, a comprometerme con la camiseta de Olimpo.

--De entrada, ¿qué te sorprendió del mundo Olimpo?

--La predisposición de los dirigentes y del cuerpo técnico. Todos mostraron interés en mi y eso es difícil vivirlo en otros lados. Vi que hay un grupo humano humilde y con mucho hambre de gloria. Eso es muy importante para ir en búsqueda del objetivo.

--¿Cuántas ofertas rechazaste para incorporarte a Olimpo?

--Sólo algunas de clubes de Primera de acá. Pero te repito, que me hayan llamado el presidente y el DT me llenaron de confianza.

--Física y futbolísticamente, ¿cómo estás?

--Muy bien. En la parte física tendré que hacer algún trabajito especial, porque en Brasil estuve entrenando sólo con un Profe, y no es lo mismo.

--¿Estás en condiciones de jugar el primer partido amistoso con San Lorenzo?

--Estoy listo para jugar. Vine a sumar, a dejar todo para Olimpo, y después será el técnico el que decida si tengo que jugar o no.

Ya no es el hermano de...

--Tu hermano Mauro, ¿sigue en la Major League Soccer de Estados Unidos?

--Sí, creo que sí. En el Seatle Sounders.

--¿Cómo "creo"?

--Y, hace rato que no hablo con él. Tiene 32 años, se podría retirar tranquilo. Ya hizo lo que tenía que hacer y puede vivir tranquilo hasta que se muera.

--¿Y vos?

--Yo necesito seguir jugando...(risas). Me quedan cuatro o cinco añitos de carrera. Y los quiero disfrutar.

NUMERO

6

temporadas jugó en Unión de Santa Fe, aunque sólo una en Primera división. También pasó por Newell's (2002-2005), Talleres de Córdoba (2008), ASK Olympiakos de Grecia (2009), Independiente y Sport Clube Bahía (2013).

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