Al borde del llanto, Matías Gigli, máximo goleador de Aldosivi en la B Nacional dialogó con El Atlántico tras la decisión del último viernes del DT, Sebastián Rambert de no tenerlo en cuenta para la próxima temporada. Con 37 años, el delantero deberá buscar otros rumbos
Es que, a punto de cumplir 37 años, el delantero nacido en Arroyo Seco fue apartado del proyecto del actual entrenador de cara al campeonato 2013/14. Este sábado no formó parte de la nómina de concentrados que enfrentó a Deportivo Merlo y, según palabras del propio técnico, será difícil que pueda estar en alguno de los dos encuentros restantes.
En diálogo con El Atlántico, el atacante analizó su situación personal y, de paso, se atrevió a dar su punto de vista sobre el año deportivo que está por terminar y lo que se avecina: la lucha por engrosar el promedio.
- ¿Te dolió la decisión de Rambert?
- No lo esperaba. Pero es una elección del entrenador. Estoy tratando de asimilar esta noticia. Estoy dolido por la manera en que me toca irme del club, pero el fútbol es así, tengo que mirar para adelante, no me queda otra.
- ¿Alguna autocrítica de tu parte?
- Sé que no estaba jugando y que en el semestre no me tocó ser titular dos partidos seguidos. Sin continuidad se hace difícil. Se pierde la confianza. Hace tres años que venía con buen ritmo. Sebastián me observó y sacó la conclusión de que no me necesita para la temporada que viene.
- ¿Tenés esperanzas de jugar el último partido como local?
- Me gustaría, pero no creo que suceda. Todavía no hablamos de ese tema con el entrenador. Seguiré entrenando hasta que termine el torneo, porque seré parte de este grupo hasta que finalice mi contrato. Ojalá me toque despedirme dentro de la cancha, es como me gustaría irme.
- ¿Se te cruzó por la cabeza retirarte?
- No. No sé dónde iré a jugar, porque todavía es muy temprano. Analizaré tranquilo mi futuro. Hablaré con mi señora y veré lo mejor para mi familia. La parte más fea es que me tendré que reubicar nuevamente. En Mar del Plata viví muchas cosas lindas, tengo muchos recuerdos. Esta es una ciudad que siempre me trató bien.
Para ese entonces, Gigli se quebró emocionalmente. “Hablo y me dan ganas de llorar”, esbozó con sus ojos brillosos. “Me costará irme”, agregó. Pero sacó fuerzas y siguió conversando.
- ¿Qué imagen te llevás del vestuario?
- El gesto de Darío, de regalarme la camiseta, me hizo llorar y me impidió entrar al vestuario. Eso fue lo más lindo de todo y se lo agradezco mucho
- ¿Alguna vez te había pasado algo similar?
- Es la primera vez que me tengo que ir de un club sin que sea mía la decisión. Salvo en Huracán, por una depresión personal.
ANÁLISIS DE LA TEMPORADA
De paso, Gigli ofreció su mirada del torneo que está por concluir y esbozó su opinión sobre lo que viene. “El primer semestre fue bueno y arrancamos el 2013 con una mentalidad positiva. Sin embargo, fuimos eliminados rápidamente de la Copa Argentina, no encontramos el rumbo en el torneo y perdimos muchos partidos. Para colmo se fue (Fernando) Quiroz, llegó (Alejandro) Giuntini y ahora está Rambert. El cambio de entrenadores también hizo que sea difícil encontrar el equipo. Ahora estamos en una situación en la cual nadie quiere estar. No es nada lindo estar en los últimos lugares”, expresó.
- Con respecto al promedio, ¿la próxima temporada será de las más complicadas para Aldosivi?
- Dependerá de cómo se rearme el equipo. Mucho tendrá que ver el plantel. Si bien quedará en el camino una campaña importante, ascenderán cuatro equipos y otros tres bajarán de Primera. Pero aparte no estamos tan mal que digamos y encima hay clubes que están más abajo que nosotros.

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