Estoy ajeno a mezquinas disputas políticas

Hace un año comenzaba a dar los primeros pasos hacia un objetivo claro y concreto de postularme para intendente del distrito de Junín, por entonces y por varios meses sin decirlo de manera concreta, porque sabía que tenía que transitar la empinada cuesta de un camino lleno de asperezas y con bifurcaciones que me podían llevar a callejones sin salidas. La política es un laberinto difícil de sortear y es por esta razón que la hace más apasionante.
No era por entonces un candidato conocido en Junín y esto era un condicionante excluyente que había que vencer. Hoy, a un año de ese comienzo concreto hemos recorrido una buena parte del trayecto con los tropiezos propios y previstos. Nos encontramos con muchas dificultades, pudimos avanzar y dejarlas atrás pero aún nos resta una gran distancia en la que nos encontraremos con todo tipo de escollos.

En todo este tiempo tropecé con propuestas de compañeros que luego se esfumaron sin saber porqué. Cosas de la política. También comprendí que no soy un candidato a tener en cuenta por el peronismo, partido político al que pertenezco desde mis años de adolescente, o mejor dicho desde la cuna misma porque mis padres son peronistas. Cosas de política, como dije. De la política mezquina, para ser más exacto.

Es esta política mezquina la que melló la conciencia de la gente y creó el desinterés cívico que necesitamos para ser una gran nación. Me llama mucho la atención cuando los vecinos dicen: “a mi la política no me gusta”. “Los políticos son todos iguales”. “Yo voy a votar en blanco porque ningún político me dio algo”. Podría poner un centenar de frases que encierran un pensamiento similar. Prueba de ello son los 2.933 votos en blanco y 934 nulos en el distrito de Junín en las elecciones de 2009.

No tengo dudas que la culpa de esta manera de pensar la tienen quienes hacen política para propio beneficio y de manera mezquina. Cuando decimos los peronistas tenemos que unirnos para ganar la intendencia de Junín, sabemos que es imposible que no haya una variedad de listas que atomizan un caudal importante de votos. Ni las elecciones internas logran encontrar el candidato común. Dirán que soy uno de los que busco mi propio espacio sin sumarme al resto del peronismo, pero es el peronismo mismo el que nunca me tuvo en cuenta.

Por esta razón me postularé como peronista y con mi propio espacio político como candidato a intendente de nuestro distrito, pero sin ninguna mezquindad. Sumaremos a todos los que nos quieran acompañar, a los independientes o autodenominados “apolíticos”. También están junto a nosotros militantes de distintas franjas, de partidos que ya no los representan o que no cuenta en Junín con una figura potable. Trabajamos con un grupo de gente, técnicos y profesionales de distintas áreas, y

con militantes dispuestos a poner el hombro cada día para definir un proyecto político viable y sustentable, basado en la organización, la administración ordenada y la gestión.

Soy técnico tornero, mecánico, empleado municipal que transitó cinco años los talleres del municipio, y seis años más de gestión en nuestro sindicato, el que tuvimos que fundar porque no nos sentíamos representados. Somos trabajadores que queremos que Junín y sus pueblos tenga fuentes de trabajo, que cada empleado pueda acceder a una vivienda digna, que podamos beber agua potable y no envenenarnos con arsénico o con nitratos, que podamos transitar con seguridad cada calle de Junín, que estas mismas calles sean asfaltadas o al menos les sean regadas varias veces al día.

No prometo obras imposibles de concretar, sólo es necesario gestión. Pregoné por los pueblos la necesidad de contar con un sistema de ataque de fuego con el tanque regador hasta que llegue el cuerpo de bomberos, por suerte me escucharon y se pusieron a trabajar en eso. También estoy realizando las gestiones para que el Villa Belgrano cuente con un Cuerpo de Bomberos Voluntarios, y espero lograrlo porque no es tan difícil y contamos con el apoyo de personal capacitado que fundó otros cuerpos de bomberos en pequeñas localidades.

No quiero extenderme demasiado. Sólo pretendo hacerles saber que con la gente que me acompaña y con quienes se vayan sumando, que “Vamos por Junín”, este es nuestro slogan y trabajamos en consecuencia, sin las mezquindades políticas con que tropezamos en este año transcurrido, las misma con las que tropezaremos en los meses restantes hasta las elecciones, pero somos gente de trabajo y no nos doblegarán, al contrario, a cada zancadilla les responderemos con hechos, con acción, con proyectos realizables y con obras concretas.

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