Estudiantes de una escuela técnica de Estación General Paz crearon caramelos de goma del nopal, la planta que da como fruto las tunas. Son más nutritivos que una golosina común.
s muy poco probable que estos caramelos de goma traspasen las puertas del taller del Ipet 85 República de Italia, de Estación General Paz. Alcanza con que se corra la bolilla de que ya fueron desmoldados, para que una horda de estudiantes hambrientos le haga un “tackle” al que viene con la bandeja. No quedará ni un solo dulce.
Es que las golosinas “Sweet Nopal Sweet” se ganaron el prestigio de toda la institución. Una bandejita de caramelos rojos, verdes y amarillos brillará en la mesada del taller de alimentos, ayudados por un haz de luz que se filtra por la ventana. Cuatro jóvenes de entre 16 y 19 años hablarán de sus propiedades, como si vendieran el auto de una concesionaria. Pero lejos de echarse a dormir, irán por más. Buscarán la fama ahora en la Capital federal.
“Analízame dulcemente” es un proyecto de los alumnos de entre cuarto y sexto año de esta escuela técnica estatal. Los chicos usaron un invento del año anterior para analizar sus propiedades nutricionales. Tomaron los caramelos de goma que estudiantes de sexto del 2013 habían inventado sobre la base del ensayo y el error. Y encontraron un alto valor nutricional, mucho más alto que las golosinas convencionales.
Ellos contarán en el taller de alimentos que no fue fácil encontrar la receta magistral. Que las golosinas están hechas a partir de las palmas del nopal, aquella planta autóctona que da como fruto la tuna. Aquel árbol que es pariente cercano del aloe vera y que se lo conoce como “penca”.
“Ya habíamos probado con todo –cuenta la profesora Gisela Gómez–. Licuados, té, flanes. Cuando estábamos por bajar los brazos, a uno de los chicos se le prende la lamparita. Nosotros usamos las pulpas de las palmas, que tienen una consistencia viscosa. Igual que el aloe vera. Uno de los estudiantes se puso a jugar con la pasta, que se pegaba como si fuese un Micky Moco. Hasta que dijo: ‘Mirá profe, parece un caramelo de goma’. Fue nuestra inspiración”.
A los estudiantes de este año les tocó medir el valor nutricional de esos alimentos. Hicieron antes una encuesta y determinaron que el 70 por ciento de sus compañeros no consumía las proteínas necesarias para crecer. Mandaron muestras al Centro de Química Aplicada (Cequimap) de la Universidad Nacional de Córdoba.
Los resultados sorprendieron: cada 100 gramos de caramelo aportan 6,4 de proteínas. El 12 por ciento de lo que se necesita diariamente. En cuanto al azúcar, estas llamativas creaciones tienen un 57 por ciento menos que una golosina convencional.
Prueba superada
Los caramelos de goma fueron todo un suceso en la escuela. En sus tres versiones (frutilla, limón y chicle) fueron solicitados por todos. Pero la fama de esta creación traspasó las fronteras de la institución.
Los jóvenes recibieron el OK de las familias, incluidos sobrinos y hermanos más chicos. Ahora se preparan para conocer Buenos Aires. El proyecto es uno de los 33 inventos provinciales que pasa a la instancia nacional de la Feria de Ciencias. Tres de los cuatro alumnos que defenderán los caramelos nunca estuvieron en Capital federal.
Con la seguridad de un vendedor profesional dirán que estas joyitas de colores tienen más valor nutricional que otras golosinas. Comentarán que están orgullosos y se atreverán a soñar a lo grande: pasar a la próxima feria, en la instancia internacional.
Receta magistral
Después de muchos intentos a base de ensayo y error, los estudiantes lograron la fórmula, que la comparten sin drama.
Acá te pasan la receta: “Corte la palma tierna del nopal, esas hojas que tienen forma redondeada. Con un diario, quite las espinas. Elimine la parte verde dura y deje el corazón o pulpa más blandita. Cocine la pulpa con agua hasta que largue todo el líquido. Agregue almíbar y gelatina sin sabor. Caliente toda la preparación a baño María. Agregue jugo de frutas exprimido: puede ser frutilla, limón o naranja. Adjunte ácido cítrico para que duren más. Coloque esencias y colorantes. Vuelque la preparación en un molde”. No sea ansioso: los caramelos refuerzan su sabor a lo largo del tiempo. Como el vino, se ponen cada vez mejor. Los chicos muestran los caramelitos de Nopal.
En carrera
Este proyecto surge de una iniciativa del año pasado. “Sweet Nopal Sweet” fue un invento de los estudiantes de sexto, quienes crearon los caramelos de goma después de intentar con licuados, té y flanes. Este año, alumnos de cuarto a sexto analizaron sus propiedades nutricionales. Un estudio del Cequimap confirmó que tienen un 57 por ciento menos de azúcar que las golosinas convencionales.
El trabajo del Ipet 85 República de Italia de Estación General Paz compite en la Feria Nacional de Ciencias. Los alumnos Lucas Varela, Karen López, Milagros Vázquez y Matías Villarreal (foto) defenderán el proyecto en Tecnópolis esta semana, bajo en comando de las profesoras Gisela Gómez y Candelaria Curto.
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