El avance para la concreción de la escuela del barrio República está en riesgo, teniendo en cuenta que en la última sesión del Consejo Escolar de Brandsen se dio a conocer que las obras están paradas y no se retomarán hasta que la empresa constructora cobre el dinero correspondiente por el trabajo ya hecho y que tendría que haber cobrado hace meses.
Esto lo detalló el presidente del cuerpo escolar, Roberto Kosako quien señaló que los plazos de pago de las certificaciones por avance de obra “están vencidos”, y recalcó que si no se llega a pagar la presentación de un tercer certificado por parte de la empresa, la misma “queda automáticamente en condiciones de rescindir el contrato”.
OTRA VERSIÓN. Por su parte, la consejera escolar Mirta López expresó que en una reunión que el Foro de consejeros radicales realizó con el director de consejos escolares y todo su staff “yo pregunté cómo estaba la situación de la escuela del barrio República y me respondieron que la empresa había cobrado un cierto dinero y que por ese dinero no se habían hecho las rendiciones”.
A esto, Kosako replicó que la constructora “cobró el anticipo financiero, nada más”, agregando que “estuve comunicado con la oficina de contable de la Dirección General de Educación y las órdenes de pago tienen número, están a salir”. Así, intentando calmar las crecientes inquietudes, Kosako dijo: “Ahora se han dilatado un poco más los plazos pero la empresa tiene un compromiso asumido en su momento de continuar la obra cuando empiecen a cobrar los certificados y los certificados están al pago”.
Sin embargo, lejos de tranquilizarse, Mirta López señaló que se está dando la misma situación que aquella que generó la recesión del contrato por parte de la anterior empresa: “Se cayó el contrato porque era diciembre, enero, y no habían cobrado los certificados de abril y de mayo. La primera empresa que se cae es así”, detalló López.
Por su lado, Kosako repitió que “la última vez que hablé con Silva seguía sosteniendo que tenía el compromiso de terminar la obra pero sabemos que no va a ser fácil”, estimando que “no le han pagado porque se han dilatado los pagos en función de, uno supone, alguna cuestión de urgencia financiera”.
Es así que, más allá de haber guardia en el predio, la obra que tuvo su fecha de inicio con esta empresa el 3 de abril del pasado año y que contaba con un plazo de ejecución de 300 días (vencido) está frenada, atada al destino de una crisis financiera bonaerense que parece ser cada vez más profunda.
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