Son más de 500 familias las que están involucradas en el programa de relocalización . Hasta el momento son alrededor de 350 las familias que ya mudaron sus pertenencias a nuevas viviendas.
A estos sectores se agregará en breve otro predio ubicado en Juan B. Justo y 184, en la continuación del complejo de los gastronómicos, donde el Instituto Provincial de la Vivienda construirá casas para 90 familias.
La información fue brindada a LA CAPITAL por el subsecretario de Planeamiento Urbano y director de Ordenamiento Territorial de la Municipalidad de General Pueyrredon, Ricardo Rodríguez.
También, se refirió al tema una de las funcionarias que viene impulsando este programa de relocalización desde su comienzo, la jefa del Departamento de Promoción Social Graciela Crespo, quien destacó que "una de las satisfacciones más grandes que estamos teniendo y que, realmente, nos conmueve, es que de forma permanente recibimos miembros de familias que ya están viviendo en sus nuevas casas, que espontáneamente vienen a compartir con nosotros su alegría porque este emprendimiento les ha permitido progresar como personas, lograr nuevas expectativas de vida y superar el estigma de los que residen en una villa, por el solo hecho de habitar ese lugar".
Rodríguez, al referirse a la construcción de otras 90 viviendas en Juan B. Justo y 184, expuso que "todavía hay un remanente en los barrios Don Emilio, Las Heras y El Martillo, que se irán entregando a medida que se completen. Pero como nos faltaría cerca de un centenar más, el Municipio logró este otro predio".
También, hizo alusión a que "a medida que se construyen viviendas, se van haciendo otros trámites en paralelo, como un relevamiento en las escuelas para comprobar la disponibilidad, ya que estas familias están compuestas de muchos chicos en edad escolar".
La mitad son menores de 18 años
Por su parte y en relación con esto último, la licenciada Crespo destacó que "el 50 por ciento de las más de 2.000 personas que componían la Villa de Paso son niños menores de 18 años de edad".
Como esta funcionaria estuvo desde un comienzo en el proyecto, recordó que en 1998 realizamos el primer censo en la villa para determinar la cantidad de familias que allí residían. Entre 2004 y 2005 se comenzó con el proyecto y en noviembre de 2006 se efectuó la primera adjudicación, cuando se entregaron flamantes viviendas en el barrio Don Emilio.
Al ser preguntada sobre el criterio de traslado, respondió que "por sobre todo, tenemos en cuenta los lazos familiares o afectivos existentes entre los vecinos y, además, las preferencias de cada una de las familias. Así, evitamos situaciones traumáticas y el posible desarraigo, a pesar de que las nuevas viviendas les significaron mejor calidad de vida y dejar de residir en un sector urbanísticamente degradado".
Crespo resaltó que "nuestra tarea no consiste sólo en procurar el traslado de estas familias y nada más. Tratamos de desarrollar una labor de contención y comprensión de sus distintas problemáticas".
En cuanto a si como sucede en todo grupo y más uno tan amplio como éste, se había constituido algún grado de organización o sistema representativo, expuso que "nosotros propendimos a que se constituyera un cuerpo de delegados de cada barrio para agilizar la atención de las distintas problemáticas. Pero la iniciativa no prosperó, ya que todos quieren participar en representación del conjunto".
Con respecto a si el nuevo lugar de residencia y el mejoramiento de su calidad de vida había significado una mejor ubicación laboral de estas familias, Crespo respondió que "hubo casos que sí. Se trata de personas dedicadas a la actividad portuaria y subsidiariamente a la construcción. Creo que ganaron en la consideración de los demás. Asimismo, van demostrando una actitud de cuidado de su nueva vivienda que los lleva también a mejorar los demás aspectos de su existencia".
Comentá la nota