“En este momento me encuentro en el medio, no estoy ni para un lado ni para el otro”

El diputado provincial por el Frente Cívico y Social manifestó que se reunirá con el bloque frentista, pedirá que lo reciba Eduardo Brizuela del Moral, y luego en soledad y a conciencia decidirá su postura, de cara a la próxima sesión en la Cámara baja. A su vez, señaló que no lo llamaron del Interbloque Peronista ni que se reunió con la gobernadora electa.
¿Qué sensación le queda después de la sesión del miércoles, que vivió a la distancia?

-Es como que yo quedé en un río muy solo. Hay muchos diputados del FCyS con los que tengo un buen trato, y nunca hubiera imaginado lo que pasó. Yo no soy un número. Un legislador debe ser alguien que obra a nivel del raciocinio y de la convicción, no para levantar la mano y ser mayoría o ser lobby.

¿Las presiones lo afectaron?

- Me molestaron mucho las presiones. A mi mujer la llamaron y la presionaron. Cuando llegué a Catamarca me voy a enterar quiénes fueron y voy a hablar con esas personas. Fueron varios. No eran los diputados, había operaciones de todos lados. Iban y le decían a otra gente “ya le vamos a pintar las paredes, ya vamos a salir a hacer la panfleteada del traidor”.

Yo tengo una amante desde que nací, que es la libertad, y ante eso no voy a permitir, así me cueste la vida, que alguien infiera en mi libertad y me diga “vos vas a hacer esto o lo otro”. Yo actúo en base a mi conciencia. Tengo mis derechos a votar por uno o por otro, o abstenerme, o lo que sea. Hay muchas cosas antes de tomar una decisión. Hay muchas cosas por las que estoy con bronca. Me duele que una persona que quiero mucho me haya hecho una mala jugada.

¿Lo llamaron del Frente para la Victoria por el tema de la Cámara?

- No, del FPV no me llamó nadie. Tengo amigos ahí, sí, no lo voy a negar. Soy justicialista desde hace años, pero sobre este tema no tuve conversaciones. Converso con muchos que conozco hace más años que a la gente del FCyS. Los del FPV han sido muy respetuosos conmigo. Incluso, yo veía en los medios que había tenido una conversación con la doctora Corpacci, cosa que no sucedió.

¿Tiene una buena relación con el diputado Juan Pablo Millán?

- Ni buena, ni mala. Para mí es una persona más, un legislador más. Hay legisladores como Marita Colombo, como Del Pino o Castillo, que son personas que conmigo fueron correctas, siempre han tendido un trato muy cortés. Hay otros legisladores más con los que voy a conversar, y con el señor Gobernador para exponer mi postura. Porque hay también algunos miembros del Ejecutivo que fueron muy descorteces, no fueron respetuosos con mi persona. Esa es la parte del rótulo que uno tiene de legislador, que ni siquiera se respeta.

Cuando yo entré, me di cuenta. A veces tenía que estar horas y horas para que me escuchen y no lo hacían, me cansaba y me iba. Pero el pueblo exige. En el recinto yo necesito letra porque se dice hay tal cosa, hay tal cosa. Yo tengo que tener un contacto con el Ejecutivo y no siempre lo tenía.

Hoy los candidatos a presidir la Cámara de Diputados serían Renato Gigantino y Jorge Moreno, ¿los votaría?

- No sé. Ahora tengo un torbellino, estoy muy mal porque se han dicho tantas cosas. Cuando leía los diarios digitales leí muchas cosas que me dejaron mal. Pero en este momento no se trata de la persona. Cuando vuelva a Catamarca, tengo que decir las cosas que tenga que decir en el bloque, tengo que reunirme con Brizuela del Moral, si es que me recibe, y decirle lo que pienso y cómo estoy. Voy a pedir una audiencia con el Gobernador. Necesito hablar con el bloque a solas y de ahí vamos a decidir.

En este momento me encuentro en el medio, no estoy ni para un lado ni para el otro. Tengo que poner mi mente en frío y ver qué es lo que decidimos. Necesito un día para estar solo y trabajar con mi conciencia. Desde un principio yo creía en otra cosa, pero en realidad después pensé en cosas más adultas, como que se respeten las libertades.

Y si el Gobernador le dice que confía plenamente en su lealtad…

- En este caso no se trata de lealtad. Yo trato de irme por el camino de la verdad, pero si pertenezco a un bloque y de repente sale algo que veo que no es beneficioso para la provincia, para el pueblo, ahí ya estaremos en desacuerdo. Creo que un legislador, como cualquier persona, se merece completo respeto, de no ser considerado un número, un elemento, un espantapájaros que levanta la mano cuando ellos quieren.

Con todo esto que pasó, ¿analizó renunciar a su banca?

- Hoy esa es una de las alternativas. Yo siempre dije que en esto asumo, pero en cualquier momento puede ser el primer o el último día. Cuando hay cosas que veo y que no son buenas, hasta luego y un agradecimiento a quienes tienen mi confianza.

O si algo no me gusta del FCyS, haré un bloque aparte en el peor de los casos, pero no para pulsear o para ponerme en contra o investigar a alguien. Una vez dije que si yo me iba, porque hay cosas y gente del FCyS con los que no simpatizo, no será para ponerme en contra del gobierno de Brizuela del Moral. Al contrario, para colaborar desde ahí con todo lo que pueda, porque soy un agradecido de Eduardo Brizuela del Moral.

Por último, ¿qué expectativas tiene sobre el proceso de la transición hasta el 10 de diciembre?

- Espero que sea con mucha madurez y mucha calma, que exista el diálogo fraterno, inteligente. Que no haya peleas ni insultos, ni peleas por las peleas mismas.

O cuando vas en la ruta y viene otro en un mejor auto y te pasa, eso no debe existir. Tenemos que tener respeto por los comprovincianos que están esperando una respuesta, por ellos tenemos que bregar.

En pocas palabras

Raúl Edgardo Guzmán asumió en el 2009 como diputado del Frente Cívico y Social. El artista plástico local pertenece al sector del peronismo disidente. Secretario de Cultura durante el gobierno de Ramón Saadi, se hizo conocido en los últimos años por obras emblemáticas como la Plaza del Aborigen en Valle Viejo, La Pachamama en Santa María, el arco de entrada del Parque Adán Quiroga, entre otras.

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