Nik: "Este gobierno no te presiona"

El creador de Gaturro estuvo en Rosario y habló de todo: política, humor e historietas.
Cristian Dzwonik es Nik y pasó por Rosario para encontrarse con muchos de los lectores de su popular Gaturro, que todos los días ilustra la contratapa de La Capital. El efecto que tuvo su visita a la Redacción del diario fue el mismo que se reproduce en cada lugar donde va: quien se le pone enfrente le implora un dibujo de Gaturro para su hijo, sobrino o, quienes tienen menos vergüenza, para ellos mismos.

Gustoso y con dedicación, reparte Gaturros personalizados. Y lo hace porque sabe que a los chicos les encanta el ávido gatito, y que los adultos se acercan al personaje atraídos por el imán que ejerce en los más pequeños.

Al humorista se lo nota satisfecho con la repercusión que tiene el personaje. Es que Gaturro parece no agotar a los lectores, y eso que no para de producir: está en diarios, revistas, libros, películas, televisión, Twitter y desde hace un año en www.mundogaturro.com.

La propuesta de entretenimiento virtual es su última gran apuesta. En ella interactúan más de 2 millones de chicos de entre 4 y 12 años, muchos de ellos rosarinos. Quedó probado en la convocatoria que se hizo desde la web para que se encontraran cara a cara con el creador de Gaturro. Y la librería Cúspide del Portal Rosario Shopping estalló de chicos.

Además de dibujar a Gaturro, desde hace años Nik hace humor político. "Trato de reflejar lo que habla la gente, lo que flota en el ambiente. Lo hago con humor, sátira y también con cierto grado de compromiso", contó.

—¿Cómo se explica la pasión de los chicos por Gaturro?

—A veces hay cosas que no hay que buscarles explicación. Gaturro se dio naturalmente y los libros han sido un boom de lectura que generan una buena interacción. En el caso de Mundo Gaturro, los chicos pueden armar su propio personaje y no se tienen que limitar a los existentes, sino que le ponen su propio nombre, vestimenta, look, casa y hasta los juegos y contenidos.

—¿De dónde surgen nuevas ideas?

—Al principio es un trabajo muy solitario del dibujante. Hace el dibujo, piensa el chiste, lo pinta, lo manda. La producción es propia en todos los casos, no me canso y encuentro todos los días cosas nuevas para contar. Trabajo mucho con Laura, mi mujer, y mis dos hijas hacen sus aportes. En Mundo Gaturro sí tenemos un gran equipo que trabaja diariamente, porque son muchos los chicos conectados al mismo tiempo.

—¿Preferís las tiras de Gaturro o el humor político?

—Son dos lenguajes diferentes. El humor político lo hago desde hace muchos años. El humor de Gaturro es el de la tira más blanca y es el que más me gusta, el que va a sobrevivir, el que uno puede leer de acá a diez años y seguir riéndose.

—¿Cuáles son las reacciones y presiones cuando algo de lo que decís molesta?

—No me llegan directamente porque trabajo desde mi casa. A veces desde el diario me comentan cosas, pero no podría decir que hay presiones. En todas las épocas y gobiernos hay allegados que hacen saber lo que piensan y cierto tipo de comentarios. Pero este es un gobierno distinto. Más que presiones lo hace saber públicamente, si no les gusta algo lo tiran al aire, es como más directo.

—La cuenta de Twitter se actualiza permanentemente, ¿cuándo te desconectás?

—La actualizo yo, me gusta estar conectado. Es un poco un mito, porque no estás todo el tiempo conectado. Trabajo mucho, pero también me gusta salir, ir al diario, estar con amigos, al parque, a cenar, no es que uno está todo el tiempo on line.

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