El Negro sabe que por presupuesto y plantel, Quimsa debe conseguir un título en esta temporada.
-¿Cómo está el equipo?
-En 6,5 puntos, casi 7. Jugamos ocho partidos y gracias a Dios, fuimos progresando de acuerdo a como veníamos trabajando. Eso tiene que ver con el buen grupo de personas y profesionales que se fue formando fuera del parquet. Estoy contento con eso.
-Serán locales. ¿Cuánto va a influir el público?
-El ánimo de nuestra gente influye y hay que usarlo positivamente. A la gente de Santiago le gusta mucho el básquet y están contentos con el equipo. Si se hace acá, tenemos que clasificar. Es un reto más, pero lindo porque es en casa.
-¿Sentís la presión de tener que ganar algo?
-Un entrenador asume responsabilidades o no, impone condiciones o no y deja de hacer o no. Con este equipo, acepto las presiones. No sé si es más fácil terminar entre los seis mejores en la Liga o los cuatro del Norte en la Copa. Somos tan exitistas que no aceptamos que entrar entre los cuatro mejores es muy duro, ser finalista aún más y consagrarse campeón, ni hablar.
-¿Te ilusiona el grupo?
-Hay que ir formando el carácter. Lo veo con mucho deseo y hambre de pelear por cosas importantes.
-¿Qué tal volvió Román luego del Premundial?
-Chuso vino bárbaro. Con un estado físico ideal y actitud genial para insertarse como uno más al grupo.
-¿Y cómo ves la Liga?
-Durísima la Zona Norte, de sorpresas y asesinatos en cada fin de semana. Veo una Liga excelente, competitiva y muy dura.
-Un tucumano queriendo ser ídolo en Santiago...
-Sí, es extraño. La pica viene de años, pero lo veo más como una historieta cómica que como una enemistad. Como tucumano envidio sanamente a Santiago porque tiene dos equipos fuertes en la Liga Argentina, un torneo importante a nivel mundial.
Comentá la nota