No estamos preparados

No estamos preparados
Mendoza no podría hacerle frente a un sismo de 7 grados en escala de Richter
Sobradas fuentes de información consultadas por este diario confirman que Mendoza no podría hacerle frente a un sismo/terremoto de 7 grados en escala Ritcher. Ni desde lo edicilicio hasta lo estructural pasando por lo cultural, nuestra provincia no estaría a la altura de las circunstancias ante un fuerte sismo.

Por ejemplo, el titular del Instituto de Ciencias de la Tierra de la Universidad Nacional de Cuyo, Jorge Barón señaló al respecto. “Podría haber mucho daño la provincia. Es cierto que por un lado se ha avanzado en la construcción sismo resistente, pero también hay que avanzar en la infraestructura de la ciudad, como tener fuentes alternativas de agua, cosa que hoy mendoza no tiene”.

Tal es así la situación que en caso de un sismo de gran magnitud, en Mendoza se tardaría entre 2 y 3 meses en reponer el sistema de agua potable, los accesos no son los más adecuados, ya que no hay avenida de circunvalación y la red sanitaria colapsaría totalmente.

Por otro lado, los recursos y los humanos con los que hoy cuenta Defensa Civil (princiopal organismo a cargo de contingencias naturales), son insuficientes.

En relación a las medidas de seguridad todo ciudadano debe adoptar están dictadas, pero pocos las conocen. En tanto, desde el Gobierno aseguran estar preparados, aunque también reconocen que falta crear conciencia en la ciudadanía, “algo en lo que Chile trabaja desde hace años", según señaló la experta en la temática, Gloria Bratschi.

4.000 familias bajo adobes

La Doctora en Ingeniería, Graciela Maldonado, quien además es directora del Centro Regional de Desarrollo para la construcción, sismología e ingeniería sísmica, comentó que desde el punto de vista edilicio y habitacional se puede decir que “ hoy en día tenemos normas de construcción de similares valores a las que tiene Chile. De hecho Mendoza, es la provincia con los reglamentos más actualizados del país y desde 26 años existes planes de control obligatorio para el estudio de nuestro suelo".

Sin embargo, el problema en esta instancia según precisó la sismóloga es que en esta provincia no se se estárían haciéndo los controles correspondientes en forma regular. “Los chilenos tiene más cultura a la hora de certificar y controlar. Personalmente no se si acá en Mendoza un terremoto de 8,2 tendría la magnitud que tuvo allá”, dijo y finalizó que de acuerdo a la experiencia del país vecino, donde los puntos más vulnerables resultaron ser los hospitales e instalaciones públicas, “habría que controlar más el estado edilicio de lo que tenga que ver con los servicios de Seguridad y Salud".

Por otra parte desde lo edilicio/habitacional, según los especialistas entrevistados por El Ciudadano, todavía quedan unas 4.000 familias que viven en edificaciones realizadas a base de adobe. Esto implica un gran riesgo ya que este tipo de viviendas soportan mucho menos que las construcciones enmarcadas en los actualizados acuerdos de construcción antisísmica y sismoresistentes.

El último gran antecedente

En 1985 se produjo un terremoto en la provincia, exactamente a las 00.08 horas del sábado 26 de enero. Tuvo su epicentro en el límite entre Argentina y Chile, frente al Cordón del Plata, precisamente en la frontera de Tupungato. La magnitud del sismo fue de 6,3 en la escala de Richter, y tuvo una duración de aproximadamente 9 segundos. Seis personas murieron, otras 238 resultaron heridas y 15 mil viviendas quedaron destruidas por el movimiento, ya que el 90% de la infraestructura de la mayoría de estas viviendas era de adobe. El terremoto causó daños considerables en todo el Gran Mendoza, especialmente en Godoy Cruz.

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