“Estamos cumpliendo los dos objetivos propuestos”

“Estamos cumpliendo los dos objetivos propuestos”
Leandro Ramella se mostró conforme con el funcionamiento del equipo en el TNA y resaltó el rol activo de los juveniles. “El próximo paso es poder llegar en muy buen nivel a los play offs”, señaló el entrenador de Quilmes
Leandro Ramella observa el progreso de Quilmes desde la tranquilidad. Siempre con los pies sobre la tierra, el entrenador no se encandila por la posición de privilegio que ocupa el equipo en la zona Sur del TNA, sino que se muestra satisfecho por el funcionamiento colectivo y por el rol activo de los juveniles en la rotación, los dos objetivos planteados para la primera parte de la temporada.

Luego de que su equipo haya finalizado el año como escolta de Sport Club en la zona Sur, y tras tres victorias consecutivas, Ramella mantiene la serenidad. En diálogo con El Atlántico, el entrenador recordó que la estructura del club aún no está en condiciones como para volver a la máxima categoría en el futuro inmediato, aunque reconoció que “si Quilmes está en una situación en la que tiene posibilidades de hacerlo, eso no se va a poder impedir”.

- Después de un inicio irregular, terminaron el año de la mejor manera.

-Tal vez los resultados hacen que uno piense que está todo mejor. Pero la realidad es que el equipo tiene una línea de juego y un estilo. Y ese estilo nos hace competitivos. Tuvimos la suerte de ganar más partidos, pero lo que más tranquilo me deja es que el equipo es competitivo. A la vez, podemos cumplir otro objetivo planteado, como es la participación de algunos chicos. O sea que los dos objetivos que nos hemos propuesto los estamos cumpliendo.

-Vos habías mencionado que el primer paso era encontrar la línea de juego. Lo lograron, y los resultados fueron una consecuencia.

-Sí, la primera parte fue muy rara. Los primeros partidos de la zona eran muy raros, los equipos que nos tocaron eran buenos y nosotros éramos un equipo y nos costó encontrar esa línea de juego. Ahora el equipo ya se identifica con una forma de jugar. Tenemos la suerte de estar segundos, pero no es el análisis que yo hago, porque la tabla está muy pareja y si perdés dos partidos quedás sexto. No se puede analizar todavía a través de la tabla. La gente sí mira eso pero yo trato de mirar desde otro punto de vista. Mi punto de vista es que el equipo es competitivo, le da lugar a los chicos y encontró una línea de juego con la que mucha gente se siente identificada y se pone contenta. Ahora, el próximo paso es tratar de que el equipo pueda llegar en un muy buen nivel a los play offs.

-¿Esperabas otorgarle tantos minutos a los juveniles?

-Tuvieron los minutos porque ellos se los ganaron. En los últimos juegos tal vez “Taya” (Gallizzi) no está teniendo los minutos que a mí me gustaría que tenga. Eso es un punto personal para tratar de buscarle un lugar en el equipo. Creo que se dio por la forma de jugar de los equipos rivales, que tienen ala pivotes muy livianos, más livianos que Maciel, y es difícil jugar con dos internos. Pero yo lo que no dudo, es tanto Vildoza, como Gallizzi y Grutzky, son parte del equipo. No son juveniles que están para entrenar y nada más. Algún día jugarán más y en otro jugarán menos, pero que son parte del equipo no hay dudas.

-¿Cómo evaluás el rendimiento de Essengue?

-Los números de Essengue son muy buenos. Tal vez, no es el extranjero súper determinante que uno está acostumbrado a ver. El tema del recambio, que se ha charlado mucho, creo que no es tan fácil. Hay equipos que han cambiado tres o cuatro veces de extranjero, y yo creo que para cambiar hay que estar seguro de que el que viene sea mejor que Essengue. Y el presupuesto que tienen Quilmes tampoco es tan importante como para elegir extranjero. Entonces, dentro de ese panorama, Essengue rindió. No es determinante, está claro, pero sí cumple una función importante dentro del equipo.

-Lucas Ortíz tuvo un cierre de año muy bueno.

-Sí, es un chico que yo conozco desde hace mucho. Tiene mucha capacidad y talento, y puede jugar de “1” y de “2”, como buscábamos nosotros. Obviamente que no es un jugador muy estable, tiene altibajos. Pero tiene momentos muy buenos y en los últimos partidos ha podido encontrar ese nivel. Estoy muy contento por lo que nos da.

“El sentir del hincha no es el mismo que el pensar del dirigente”

Leandro Ramella sabe que si Quilmes se mantiene encumbrado en la tabla de posiciones, será difícil frenar la ilusión del hincha, pese a que el ascenso no está entre los objetivos planteados por la dirigencia y el cuerpo técnico. “Nunca se sabe lo que puede pasar y jamás el equipo se va a conformar con nada. Esto es deporte y el querer ganar es algo innato. Pero está claro que el sentir del hincha no es el mismo que el pensar del dirigente”, explicó el entrenador.

-Con respecto a la organización y al trabajo diario, ¿encontraste falencias en tu vuelta al club?

-Yo no puedo decir que es mucho lo que falta y tampoco puedo hablar de cómo trabajó el club hasta ahora. Yo sí opino, que a mí manera de ver las cosas, tendríamos que estar un poquito mejor. Pero tampoco me parece que está mal. Los parámetros son personales, por mi forma de trabajar. A veces, los dirigentes, como los procesos no son tan largos, tienen que adaptarse constantemente a las formas de cada entrenador. Pero lo mejor que hay en todo esto es que hay voluntad y predisposición en los dirigentes.

-Pese a no ser el objetivo planteado, ¿sos consciente de que si el equipo continúa con el andar ganador, se le va a exigir el ascenso?

-Sí, eso va a pasar. Igualmente, yo noto que la gente de Quilmes, en su gran mayoría, sólo aspira a volver a la máxima categoría. Y me parece que es normal, a cualquier hincha sólo le importa que su equipo gane. Yo me asombro porque en cada partido de visitante hay hinchas de Quilmes. Entonces, al ser tan fanáticos, ¿cómo los hinchas no van a querer volver a la máxima categoría?. Pero yo no puedo pensar como un hincha. Yo tengo que pensar como conductor del equipo. En mi cabeza está que el equipo juegue bien y que el equipo rinda. El objetivo planteado a principios de año no es el de volver a la máxima categoría. La situación del club, a mí entender, no es la ideal para volver a la máxima categoría. Pero, si Quilmes está en una situación en la que tiene posibilidades de hacerlo, no se va a poder impedir eso. Yo como entrenador, siempre voy a exigir más a mis jugadores. Entonces eso se verá en su momento. Nunca se sabe lo que puede pasar y jamás el equipo se va a conformar con nada. Esto es deporte y el querer ganar es algo innato. Pero está claro que el sentir del hincha no es el mismo que el pensar del dirigente.

-¿Creés que Quilmes está a la altura de los equipos que pueden pelear el ascenso? San Martín de Corrientes, en los resultados, está imparable.

-Yo no te podría hablar mucho de la zona Norte. Yo veo que hay dos equipos muy buenos, como San Martín de Corrientes, Estudiantes de Concordia. Tienen muy buenos planteles y aparte lograron un nivel de juego muy elevado. Sin embargo, no me podría comparar con ellos hoy en día. Con respecto a la zona Sur, lo que siento es que es impredecible. El triunfo ante Ciudad de Bragado era fundamental, cuando muchos podían pensar en cómo no íbamos a ganarle a un equipo que iba último. Pero ellos le habían ganado a Ciclista Juninense, que es un candidato. Creo que está para cualquiera, y, al menos en la zona Sur, el equipo que mayor nivel logre en los play offs va a hacer la diferencia. Lo que sí veo es que por ejemplo, Ciclista de Junín va por el ascenso, porque ya cambió dos o tres veces el americano y ahora va a reforzar el equipo con nacionales. Nosotros tratamos de ser coherentes y, cuando muchos pensaban que debíamos cambiar el extranjero, no lo hicimos porque no era nuestro objetivo. De eso hablo cuando digo sobre la serenidad que tiene que tener uno como entrenador. El hincha, después de un partido, quiere cambiar al extranjero, dos nacionales y un entrenador. Pero nosotros no tenemos mucho margen para hacer cambios.

-¿Cómo va la recuperación de Cristian Romero?

-“Kily” Romero se fue la semana pasada a Buenos Aires para hacerse estudios y el proceso de recuperación va por los plazos y por las vías que corresponden. Pero no se puede determinar una fecha de regreso hasta que el no pise una cancha de básquet, entrene un tiempo y se vea si su rodilla responde o no responde. No es una fisura, que se suelda y el jugador ya está para jugar. Acá hay muchas variables que hacen imposible determinar una fecha de regreso.

UN CUERPO TÉCNICO DE LA CASA

-¿Cómo te encontrás en tu primera experiencia como entrenador principal de Quilmes?

-Estoy muy cómodo en el club, siento que estoy cómodo en el ámbito donde me estoy moviendo. Me gustaría ordenar algunas cosas un poquito mejor, trabajar de otra forma. Pero eso es por mi estilo de trabajo y creo que se logra con el tiempo, cuando el club se pueda adaptar a la forma de trabajo del entrenador. Me siento muy contento, también con el cuerpo técnico. Para mí, que el cuerpo técnico sea íntegramente del club, con mis asistentes Mariano Rodríguez y Manuel Gelpi, y el preparador físico (Gonzalo Ríos), es muy importante. Es todo un cuerpo técnico que viene de las Inferiores del club y hoy está trabajando profesionalmente muy bien. Eso habla de que el club, en Inferiores, tiene una estructura buena desde hace años. Hay una línea de trabajo que se mantiene y lo único que se hizo fue adaptarla al básquet profesional. Me parece que el club tiene que estar orgulloso de eso, de tener en el plantel profesional a un chico del mini básquet como Vildoza, a dos jugadores reclutados que terminó de formar como Grutzky y Gallizzi, más todo un cuerpo técnico. Yo sé que todo esto, sin resultados positivos, no parecería que fuera así. Pero la verdad es que se trabaja muy bien. Me gustaría repasar cuántos equipos pueden darse el lujo de tener un cuerpo técnico íntegro del club. También el básquet de Mar del Plata tiene que estar contento, porque Javier Bianchelli es entrenador en la máxima categoría y también Jerónimo Trezza y Ezequiel Medina, dos entrenadores marplatenses, están trabajando en Alvear en el TNA. Antes, esto pasaba sólo con los entrenadores bahienses.

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