Un estafador cayó luego de varios engaños por miles de pesos

Un estafador cayó luego de varios engaños por miles de pesos
Compraba autos con depósitos bancarios falsos. Los vendía enseguida y se hacía con el dinero. Se quedó con dólares y euros de una víctima. Lo detuvieron en el barrio José Hernández de Paraná.

Tal vez por su cara o su forma de hablar logró convencer a las víctimas, con un ardid delictivo en el que lo principal es ganarse la confianza para después engañarlas. Aunque también sumó su saber informático. Un hombre de 32 años fue detenido ayer acusado de estafar a al menos cinco personas, en las ciudades de Victoria y Paraná. La trampa consistía en comprarle un auto a un particular, pagarlo con un supuesto depósito realizado a última hora de un viernes o vísperas de feriados y hacer llegar un correo electrónico falso de la entidad bancaria, que certificaba que estaba hecha la transferencia del dinero. Cuando el inocente vendedor iba a los días a revisar su cuenta, el dinero no estaba. Más tarde, el auto aparecía en manos de otra persona, que se lo había comprado al estafador con las firmas incompletas en los papeles.

El sospechoso, quien fue trasladado a Victoria, donde habría cometido el primer engaño, fue identificado como Leandro Adrián Noro, según informaron fuentes policiales de las Siete Colinas. “No es un charlatán improvisado, sino que sabía muy bien lo que hacía”, afirmaron a investigadores a UNO.

Los casos denunciados

El viernes 20 de diciembre fue el primer caso que se denunció. En la ciudad de Victoria, el estafador encontró a un hombre que vendía un auto Audi A 4, modelo 2004, a unos 90.000 pesos. Le pagó con la transferencia bancaria que nunca existió y envió el e-mail. El victoriense de apellido Larrosa recibió el correo con el membrete de la entidad bancaria que le confirmaba el depósito, y luego entregó el auto. El banco abrió recién el lunes 23, y cuando la víctima fue a retirar su dinero, se encontró con la ingrata sorpresa. Larrosa denunció el hecho en la fiscalía de Victoria y se dictó el pedido de secuestro del auto, que aún no apareció.

Según la información policial, después Noro encontró a otra víctima, en Paraná, con quien utilizó el mismo método: se trató de un hombre que le entregó un auto Citröen C3, por unos 70.000, pero quien también se quedó con las manos vacías, ya que no recibió más que un correo electrónico del depósito trucho.

En la siguiente oportunidad se trató de otra maniobra. La víctima fue un hombre que necesitaba vender 1.000 dólares y 1.800 euros y no encontró mejor comprador que Noro. Se encontraron en el Hotel Paraná de calle Urquiza, el supuesto defraudador agarró el dinero y le pidió que lo espere, que iba a la habitación a buscar los 35.000 pesos, pero nunca regresó, ya que salió por la puerta del hotel que da a calle Andrés Pazos.

La víctima lo llamó por teléfono: “Te estoy esperando ¿Qué pasa?”. La respuesta de Noro fue sin vueltas: “Quedate con el Citröen C3 que está estacionado en la puerta, porque a la plata no la ves más”. El hombre se subió al auto y fue a un puesto policial, donde se constató que el vehículo había sido denunciado como robado recientemente por su dueño. Así contado, según investigadores, fue como quitarle una golosina a un niño.

El estafador se endulzó con el éxito de sus maniobras y siguió adelante con nuevos trucos: con el mismo ardid de la transferencia bancaria trucha, Noro engañó al vendedor de un VW Gol, quien se quedó esperando los 60.000 pesos. Enseguida fue a la concesionaria Laporta Automotores, de avenida Ramírez de Paraná, y se lo ofreció por 50.000 pesos. El dueño de la empresa no dudó ante el precio tan bajo y se lo compró en efectivo. Pero luego, revisando los papeles, se encontró con que faltaba una firma del titular del vehículo, y fue a denunciar el hecho.

La caída

Así comenzó la búsqueda del sujeto, que las víctimas dijeron que se presentaba con los apellidos Peñalba o Castillo, según el caso, de pelo corto, cutis trigueño y 1,75 metros de estatura. La Policía lo encontró y lo vigiló durante dos semanas, en las inmediaciones de su vivienda del barrio José Hernández de Paraná. Finalmente, ayer se libró la orden de allanamiento, que fue llevada a cabo por el personal de la División Investigaciones de la Departamental Paraná de la Policía. Noro estaba en la casa y quedó detenido.

En el lugar se encontraron pruebas que fueron incorporadas a la causa y se requisó un auto Ford Focus. Se secuestró una computadora, tres teléfonos celulares y tres documentos de identidad, que habría utilizado para las estafas. Además, se realizarán otros tres allanamientos para hallar más elementos.

El hombre es un empleado de una empresa de transporte de Paraná, quien quedó detenido a disposición del fiscal de Victoria, Fernando Martínez, por lo que fue trasladado a esa localidad y permanece alojado en la celda de la Jefatura Departamental.

Una a una, las estafas cometidas a víctimas de Victoria y Paraná

* Un hombre de Victoria le vendió un auto Audi A4, modelo 2004, por un valor de 90.000 pesos, recibió el e-mail falso del banco y nunca vio la plata. El vehículo aún no fue encontrado.

* Con la misma maniobra delictiva, el acusado le compró un auto marca Citröen C3 a un hombre de Paraná, quien nunca vio el dinero, pero luego pudo recuperar el vehículo.

* Se quedó con 1.000 dólares y 1.800 euros de un hombre que se los quiso vender por 35.000 pesos. Se encontraron en el hotel Paraná, y se escapó por otra puerta.

* Antes de fin de año, estafó a otro vendedor de la ciudad de Paraná, quien ofrecía un auto VW Gol. Acordaron el monto, envió el mail y se quedó con el vehículo.

* Luego de hacerse del VW Gol, se lo vendió a la concesionaria Laporta Automotores, de la capital provincial, por 50.000 pesos en efectivo.

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