Reconocidos profesionales de Paraná deberán prestar declaración indagatoria. Entre ellos Marta Alarcón y Norberto Galizzi. Es por una estafa a un anciano en 2011. El 26 de febrero habrá una audiencia de mediación entre las partes.
Marta María del Huerto Alarcón, Mario Norberto Levin, Juan Galizzi, entre otros, serán llamados a declaración indagatoria luego de que se los imputara formalmente por “defraudación por circunvención de un incapaz”. Este es un delito por aprovechamiento de un menor o una persona insana. Vale aclarar que, según el Código Penal, en los casos de defraudación no existe ardid o engaño como medio comisivo sino un aprovechamiento indebido de los caracteres del sujeto pasivo.
En la actualidad el caso se tramita en el Juzgado de Instrucción Nº 2 de Mauricio Marcelo Mayer.
El dictamen de la agente fiscal María Castagno llevó a la imputación formal de todas las personas que estafaron a un anciano: Susana Aguilar, Norberto Gonzalez, Mario Norberto Levin, Marta María del Huerto Alarcón, y del escribano Héctor Daniel Galizzi. También se llamará a prestar declaración a Elías Emilio Solé y a Horacio Tabacchi que también formaron parte de esta historia de estafa y testaferros. El 26 de febrero habrá una audiencia de mediación para llegar a una solución por daños y prejuicios.
En el 2011 Saturnino Lares es inducido a firman un poder irrevocable de venta y post-morten sin rendición de cuentan a favor de su ex esposa Susana Aguilar. El poder fue confeccionado por el escribano Héctor Daniel Galizzi. La mujer vende el inmueble a favor de Mario Levin quien a su vez lo revende a la escribana Marta Alarcón. Según sospechan los denunciantes, la compra del hogar del anciano estaría vinculada al negocio inmobiliario y la construcción. Al parecer los escribanos querían obtener la casa para derribarla y construir un edificio en el lugar. Esta es la historia a la que accedió INFORME DIGITAL.
Estafadores y testaferros
La estafa a Saturnino Lares se efectuó en el año 2011 cuando su ex esposa, Susana Aguilar, hizo que el anciano firmará un poder irrevocable, por diez años, y post-morten para que venda la casa ubicada en calle Santa Cruz 442 de la ciudad de Paraná. Con la carta poder en manos de Aguilar esta tuvo vía libre para, rápidamente, transferir el inmueble a quienes resultaron sucesivos compradores. Así primero se contactó con el notario Héctor Daniel Galizzi, quien en su compañía indujo a Lares a firmar el poder espacial el 28 de enero de 2011. En el poder el escribano consignó que quien firmaba se trataba de una persona “hábil y de mi conocimiento”, y que como tal podía realizar el acto con autonomía en las decisiones. Sin embargo, era claro a la vista que el hombre estafado era una persona incapacitada. Así lo indicó un año después la agente fiscal, María Castagno, en su dictamen donde pide la imputación formal a los estafadores, en el que Lares era incapáz y que a su vez era “conocida por los incursos y el escribano interviniente”.
Lares es un hombre de 80 años que sufre cáncer y se encuentra con tratamientos de diálisis, además tiene un brazo amputado, con lo cual son grandes las sospechas de que haya podido firmar algún documento. Otro dato de suma importancia es que el hombre al momento de otorgar el poder especial era un indocumentado, es decir, no tenía documento de identidad porque lo había extraviado. Según, lo dispone la ley, cualquier ciudadano que quiera efectuar este tipo de negocios, debe presentar ante escribano el documento en cuestión. Pero el escribano Galizzi, a pesar de conocer este impedimento, realizó la escritura y citó el DNI de Lares aportado por Aguilar quien lo recordaba.
No obstante, la estafa siguió su curso y el 18 de febrero de 2011 Susana Aguilar, y el escribano Galizzi, teniendo en sus manos el poder especial dado por Lares, vendieron a Mario Norberto Levin por 140 mil pesos una casa valuada en alrededor de $ 210 mil, es decir a precio irrisorio. Cabe señalar que el anciano no vio un sólo peso del negociado efectuado por su ex esposa y el escribano. Aquel 18 de febrero con tan sólo unas horas de diferencia entre transacción y transacción el inmueble fue vendido a la escribana Marta María del Huerto Alarcón. Como si esto fuera poco el negociado fue realizado por el mismo notario, Galizzi, logrando así consumar la estafa. Y es que el escribano no logró encontrar otros profesionales que hagan el “trabajo sucio”, indicaron desde ámbitos tribunalicios.
Pero eso no es todo, según los primeros testimonios de los demandantes, apenas se inició la investigación en 2011, cuentan que para llevar adelante la maniobra los escribanos debían sacar de su hogar a Don Lares. Para ello lo enviaron a un Hogar de ancianos llamado “La Posada del Sol”, donde habrían pedido a los médicos que se le negará cualquier contacto con sus hijos –que no estaban enterados de lo que sucedía-. A pesar del encierro, Lares escapó del Hogar, tomó un remis hasta la casa de uno de sus hijos y le contó la historia. La firma de un papel que él no sabía que decía, ni para qué era, el despojo de su casa y el posterior traslado a un geriátrico. Tras sufrir la estafa Lares empeoró su estado de salud.
Anoticiado de lo ocurrido, el hijo, José Luis Lares, contactó a los abogados Sonia Andra Gani y a Miltón Urrutia quienes interpusieron una serie de medidas para que la justicia tomé cartas en el asunto.
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