Estadísticas revelan que el problema del tránsito volvió a agravarse en la Ciudad

Estadísticas revelan que el problema del tránsito volvió a agravarse en la Ciudad
El director de Intermed, que hace tres meses había marcado un descenso del 20% en la cantidad de choques, dijo que el promedio de siniestros está de nuevo arriba de los cinco por día. También preocupa el aumento de los heridos por la violencia.
Si bien a principios de año la problemática del tránsito juninense y el consecuente número de accidentes viales parecía haber disminuido, hoy los registros de la empresa de emergencias médicas Intermed -presente casi en la totalidad de los choques que suceden a diario en nuestra ciudad- están lejos de abonar esa hipótesis.

En efecto, el director de la empresa, Hugo Greco, que hace tres meses había marcado un descenso cercano al veinte por ciento en la cifra de choques callejeros y había atribuido esa baja al trabajo de la Agencia Municipal de Seguridad Vial (Amsv), reconoció que esa tendencia se rompió y reveló que el promedio de siniestros está arriba de los cinco por día.

En diálogo con Democracia, el empresario dijo que cuando habló de una mejora en las estadísticas lo hizo con la convicción de que estaba existiendo un cambio en la conducta de la gente, pero admitió que la realidad demostró cosas bien distintas.

“La problemática a nivel local está incrementándose. Hay un gran aumento de autos y eso hace que la infraestructura esté cerca de colapsar”, afirmó en el inicio de la entrevista.

Más autos y motos en las calles

En ese sentido comparó lo que ocurría en Junín en el año 2000 con lo que sucede en la actualidad: “Hace diez años teníamos tres o cuatro muertos por choques dentro de la ciudad y ahora estamos en once o doce por año. En ese mismo período, de los tres por día pasamos a más de cinco siniestros diarios. Si uno mira el parque automotor, por ejemplo las motos, pasamos de 15.000 a casi 50.000, o sea que se triplicaron. Entonces pareciera que estadísticamente en accidentes estamos bien, pero cualquier análisis numérico se cae cuando nos encontramos ante la muerte de una persona”, analizó.

Greco basó parte de su diagnóstico en la experiencia que le da la actividad de los paramédicos y enfermeros en el ámbito local y en las otras ciudades donde Intermed tiene presencia.

“El problema es cultural”

“El problema es cultural. Es un enigma el porqué la gente no se quiere a sí misma, ya que el 95 por ciento de los hechos se debe a causas humanas”, afirmó el profesional, y añadió que el ejemplo de la sanción aplicada al futbolista Carlos Tévez (lo inhabilitaron por manejar con la licencia suspendida) tiene que ser aplicado a nivel nacional.

“Las multas tienen que ser creativas. O sea, si hoy a Tévez se le cobra una multa, él no tiene problemas para pagarla. Entonces, ahora lo hacen ir con un chofer a un hospital a barrer todos los días hasta que cumpla las doscientas horas de sanción. Eso es espectacular, porque además cambia la mentalidad de la gente que piensa que las multas son recaudatorias sino que son impuestas para protegernos la vida”, comentó.

-¿Cuáles son las zonas de la ciudad con más choques?

-Los choques graves y serios ocurren en la periferia, más allá de que la proporción más abundante se da en la zona céntrica, sobre todo en la etapa escolar. Los puntos críticos más o menos son siempre los mismos: avenida Libertad, avenida República y calle Rivadavia, entre otros (ver recuadro). Además, no debemos perder de vista que las rutas 7 y 188 ya son casi calles, porque del otro lado la ciudad se ha extendido y eso genera un tránsito muy grande de gente que las atraviesa.

-En febrero usted destacó que el número de choques había bajado y lo asoció a la labor de los agentes. Ahora asegura que los accidentes volvieron a subir, ¿hay también una vinculación con la actividad de los agentes?

-Creo que cuando ellos salieron a las calles, los choques bajaron, pero después bajó la presencia y la cantidad volvió a subir. Hoy los agentes están de nuevo pero no sé si la gente dejó de darles importancia o qué, pero la media de siniestros ha vuelto a la normalidad. Es como que todavía le están buscando la vuelta a la cuestión del tránsito.

La violencia y el posible corte de servicios

-A nivel social se percibe un incremento de la violencia, con muchos heridos de arma de fuego y arma blanca ¿Hay más llamadas por ese tipo de casos?

-Sí, para nosotros en ese punto está cambiando el panorama. Estamos por cumplir treinta años de actividad y antes, un apuñalado lo teníamos una o dos veces por año y ahora tenemos todas las semanas, igual que heridos de arma blanca. Los lunes más de una vez tengo quejas de los empleados por lo que sucede entre viernes y sábados por la gran cantidad de peleas que hay. Y el tema es que muchas veces no nos dejan trabajar. La gente no entiende que estamos cumpliendo una función que es ayudarlos, y que existe también un tiempo de llegada desde el momento que nos llaman. Más de una vez pasa que no nos llama nadie, y cuando lo hacen hay un tiempo que respetar por el tránsito, ya que no vamos a ir a 150 kilómetros por hora dentro de la ciudad porque sería sumar otro problema. En la ciudad no podemos pasar los 60 kilómetros.

Greco admitió que por esas agresiones y por el gran aumento del trabajo, se está pensando en recortar el servicio que se presta después de las diez de la noche. “No en las emergencias, pero los básicos (anginas, dolores de estómagos y otras dolencias en las que no está en riesgo la vida) no se van a hacer más”, adelantó.

“Es más, en Buenos Aires ya hay zonas que quedaron excluidas por el peligro que implica entrar en esos sectores, donde las ambulancias directamente no pueden salir. Yo creo que eso se va a trasladar a Junín. Acá ya hemos recibido piedrazos, rotura de vidrios en las unidades y nos robaron un electrocardiógrafo y un estetoscopio, el primero de ellos es un material muy caro”, añadió Hugo Greco.

Zonas y los horarios “calientes”

Son las calles con mayor afluencia de tránsito, motivo que las hizo pasibles de tener mayores dispositivos de seguridad para prevenir que esa oleada constante de vehículos no derive en daños materiales o humanos provocados por un mal volantazo.

Sin embargo, ni el crecimiento en la cantidad de semáforos, ni los lomos de burro, ni los badenes que en esas arterias se multiplican por tres o cuatro con respecto a zonas de menos tráfico, parecen surtir efectos para ordenar la circulación vial.

Un informe estadístico -al que tuvo acceso DEMOCRACIA- refleja que la mayor cantidad de choques durante el primer bimestre del año se dio en calle Rivadavia, con catorce siniestros. En orden decreciente, los otros nombres que denotan a través de los números más complicaciones son: las avenida República, Libertad, Benito de Miguel, San Martín y de Circunvalación.

Estos datos constan en el registro de accidentes que posee la empresa Intermed, cuyos paramédicos intervienen en el 95 por ciento de los accidentes que suceden en la vía pública.

En cuanto a los horarios más traumáticos, las planillas de la empresa situada en Rivadavia y Juan B. Justo indican que las franjas horarias 7.30-9, 12-13 y 19:30-20.30 garantizan al menos un par de choques diarios. La madrugada gana protagonismo los fines de semana, momento en el que también asciende el promedio que se viene gestando durante los días hábiles.

El área más afectada es el centro y el primer cordón más cercano a la zona más comercial de Junín. En ese espacio físico se registra la mayor cifra de accidentes. Lo que hay que distinguir es que en las cercanías del centro no llegan a consumarse choques grandes ni espectaculares como sí suele ocurrir en arterias de menos ajetreo, donde una colisión puede resultar algo excepcional pero a su vez causar daños mayores en lo material y en lo humano.

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