Es un día en el que los comercios ofrecen descuentos muy superiores a los habituales. Su denominación es contable: es el día que permite borrar el "rojo" de los balances. Los primeros reportes afirman que hubo más gente comprando que el año pasado.
Los números más certeros sobre las ventas no se conocerán hasta el fin de semana. Sin embargo, los primeros reportes afirman que este año huido más gente que el año pasado corriendo por los negocios para tratar de aprovechar el día de descuentos muy superiores a los habituales.
La denominación de "viernes negro" viene del mundo de los contadores: es la jornada en la que los balances de los comercios minoristas pasan del "rojo" (la pérdida) al negro (la ganancia).
Hoy en Nueva York se veían largas colas en todo tipo de negocios, desde los locales económicos de Brooklyn, las grandes tiendas de Manhattan. Los descuentos, en muchos casos, superaban el 50% y hasta el 80%.
Según la agencia AP, los más beneficiados en este "viernes negro" parecen haber sido las jugueterías y las tiendas de electrodomésticos, en particular por la venta de televisores.
Los resultados del día de ofertas son esperados con ansiedad. Los del año pasado no fueron óptimos debido a que, en medio de lo peor de la crisis financiera internacional, hubo una fuerte contracción en el gasto de los hogares norteamericanos. Y un cambio en la tendencia no sólo mejoraría las cuentas de los locales minoristas sino que, además, inauguraría con algún grado de optimismo las ventas de fin de año –que representan el 20% de las de todo el año- y sería interpretado como un signo de recuperación de la economía.
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