El Estado reconoce que no puede controlar las fiestas privadas

Aseguran que los últimos hechos violentos en encuentros convocados a través de redes sociales preocupan. La legislación municipal no alcanza a los eventos en casas particulares

El crimen de un joven de 17 años en una fiesta privada convocada por Facebook en barrio Alberdi disparó el debate sobre los eventos que se realizan en domicilios particulares. Los hechos de violencia extrema en la ciudad generan preocupación en las autoridades municipales y reconocen que el Estado no puede controlarlas.

El crimen de Lucio Joel Rosales es el segundo en menos de cuatro meses. El pasado 2 de diciembre, Mauricio Gabriel Alejandro Allende, de 19 años, murió al recibir una puñalada en la zona del tórax en una fiesta que se realizaba en el patio de una casa en Almirante Brown 1.160 de barrio Fénix. El evento al que asistieron unas 70 personas había sido convocada a través de las redes sociales.

“Nunca más voy a una fiesta convocada desde Facebook. Allí se juntan las broncas y todo termina mal por sus estupideces”, señaló Tamara en la red social, tras el evento realizado el viernes en Vicente López al 1.498, que terminó con un muerto y tres heridos, entre ellos una chica de 13 años.

La concejala Viviana Pomiglio (Frente Río Cuarto para Todos) señaló que los últimos hechos con muertos y de violencia en distintas fiestas privadas “preocupa” y que es necesario analizar esta situación e iniciar el debate para “ver cómo podemos estar ayudando en esta escalada de violencia que es cada vez más alarmante”.

Heridos

El director del Hospital San Antonio de Padua, Héctor Schiarolli, admitió que en los últimos tiempos hay un incremento en la cantidad de jóvenes que son atendidos en las guardias por heridas de arma de fuego o armas blancas.

Los eventos privados que se realizan en casas de familia no cuentan con las mínimas medidas de seguridad, que se exigen en los locales habilitados por el Municipio, que deben cumplir con una serie de exigencias que establece el Código de Espectáculos Públicos, entre ellas la presencia de personal de seguridad.

Pomiglio señaló que la legislación no tiene alcance para las fiestas privadas que se hacen en casas de familia y por lo tanto el Estado no puede controlar.

En este sentido, la concejala oficialista dijo que en los eventos que se realizan en una casa de familia hay una responsabilidad de los adultos, que deben colaborar para evitar que se realicen o buscar las alternativas para que no se generan situaciones de descontrol.

Pomiglio reconoció que no es tarea fácil reducir los índices de violencia de la sociedad y “acá hay un compromiso social y una responsablidad de los adultos. El Estado sólo no alcanza porque acá no solamente hay cuestiones que suceden en ámbitos públicos o comerciales sino en casas de familia donde los adultos saben que se realizan este tipo de reuniones”.

“Tiene que haber un compromiso mayor de los padres porque el grado de violencia va a ser peor”, enfatizó.

Finalmente, Pomiglio señaló que en las fiestas que se realizan en domicilios particulares “no entra el brazo del Estado, no tiene atribuciones y no le corresponde”.

Sín límites

Cuatro jóvenes murieron por hechos de violencia en los últimos 150 días. El primero fue el 2 de diciembre cuando en una fiesta privada en el Fénix mataron a un joven de 19 años. En enero, un chico de 14 años (Matías Bustos) falleció al recibir un disparo en la cara en Presidente Perón Este y Pirovano. En febrero, Matías Agüero murió apuñalado a metros del corsódromo. El viernes pasado, a Matías Rosales lo mataron de tres tiros en barrio Alberdi.

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