El Estado nacional no cuenta con políticas "claras y definidas"

| Además, detalló que estas manifestaciones "es una constatación de la realidad".
Las declaraciones del cardenal Bergoglio, acerca de que los niños "cuando salen de la escuela consumen merca", causaron diversas reacciones en los distintos ámbitos del país.

En este sentido, el presbítero Mario Ramón Tenti destacó que estas acepciones pueden ser interpretadas "en distintas aristas para reflexionar".

El sacerdote explicó que con respecto a que el Estado nacional y las instituciones hacen muy poco por contener a los jóvenes "es una constatación de la realidad".

Según manifestó en líneas generales, "podemos afirmar que los adolescentes y jóvenes en nuestro país tienen una escasa y limitada contención de parte del Gobierno nacional y las instituciones. Ahora bien, es necesario tener en cuenta las características de nuestra sociedad argentina, en sus diversas regiones y espacios geoculturales, así como la situación social de la familia en que están insertos los jóvenes".

En este sentido remarcó que no todos los chicos en el país tienen las mismas oportunidades de estudiar, de formarse, de vivir en un ambiente sano, de trabajar, entre otras cosas, "las desigualdades sociales por ejemplo generan colectivos juveniles más vulnerables que otros".

Además agregó que el Ejecutivo nacional actualmente no cuenta con políticas "claras y definidas para contener, incluir y formar integralmente a los jóvenes. A veces, tampoco acompañan lo suficiente a las organizaciones de la sociedad civil que con mucho esfuerzo trabajan para revertir la situación de exclusión que viven miles de chicos en nuestro país. El Estado nunca debe olvidarse que es el principal garante de los derechos de sus ciudadanos".

Por otra parte, Tenti manifestó que también es conveniente decir que "la Iglesia católica, igualmente hace poco para contener y prevenir el acceso a las drogas de adolescentes y jóvenes. Tampoco hay en la Iglesia una línea pastoral definida, con programas y acciones concretas que ayuden a modificar esta situación".

En base a su trayectoria, el sacerdote argumentó que la Iglesia es, "después del Estado, la red social más importante del país, posee recursos humanos, institucionales y financieros que podrían invertirse en esta problemática. Pero, desgraciadamente tampoco lo hace, seguramente porque prioriza otras cuestiones de su accionar pastoral. A pesar de ello, son muchos los agentes de pastoral comprometidos en la contención y promoción de la vida entre los jóvenes. Pero, casi siempre, con escasa ayuda institucional y muchas veces poco valorados".

Por último indicó que, "es bueno recordar, que la Iglesia como otras instituciones tiene una responsabilidad subsidiaria en esta tarea y que el principal responsable es el Estado".

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