Directivos confirmaron el déficit de la firma, pero no brindaron mayores precisiones a los delegados gremiales de los trabajadores. Sí pidieron que se “apacigüen las aguas”.
Si bien en éstas páginas de ediciones pasadas desde la central de Renault Argentina llevaron tranquilidad a los trabajadores al señalar que la actividad era “normal”, reuniones y el arribo de directivos ponen en duda aquel alentador panorama. De hecho, las autoridades comunales también comenzaron a interiorizarse del asunto en pos de intervenir, habida cuenta de las repercusiones y/o consecuencias que podría generar una crisis en semejante empresa.
Tal se detalló, el personal recibió un comunicado en el que se les pide colaboración debido a un complejo panorama que actualmente los está afectando. En tal sentido, se mencionó un déficit que atraviesa la empresa de unos 15 millones de pesos del que se intenta salir. La especie finalmente en las últimas horas fue confirmada.
Respecto a los salarios, se señaló que “están al día”, aunque reconocieron que tienen temor respecto a lo que puede llegar a suceder en el futuro porque tienen entendido que “la fábrica sigue trabajando con déficit”.
Respecto la situación de la empresa, se habla de un déficit de 15 millones de pesos; 11 millones correspondientes al 2009 y los cuatro millones restantes al 2010.
REUNIONES
El delegado gremial, Carlos Romano, confió que se mantuvo encuentros con directivos de la firma a partir del pedido que habían realizado. En la reunión las autoridades de la firma ratifican el déficit, además de confirmar que la misiva a los empleados fue responsabilidad de la patronal.
Ayer, se concretó un nuevo encuentro con directivos de Metalúrgica y Renault, y allí las autoridades pidieron “apaciguar las aguas”.
“Realmente no sabemos lo que quieren, este es el problema, cada vez hay más esfuerzo de los empleados y vemos que la situación no tiende a mejorar, todo lo contrario”, señaló Romano.
Según confiaron desde Uom, los directivos no quieren hablar sobre el desprendimiento de la materia prima, de los productos vendidos como de propiedades de la empresa. “Nos dicen que tenemos que mirar para adelante, que lo que pasó, pasó”, detalló el gremialista.
Al respecto, los delegados de Uom evaluaron los pasos a seguir, una estrategia para lograr contar con precisiones sobre lo que realmente ocurre en la fábrica madre de la industria en Tandil.
“Acá lo que se necesita es la ayuda de los accionistas. Se llevaron la plata, han hecho un vaciamiento de los activos, por lo que ahora necesitamos que nos ayuden”, se dijo.
“El problema es complicado -se insistió-, nosotros queremos asegurar que se garanticen los créditos laborales, porque trabajo hay, lo que falta es respaldo económico”, añadieron desde Uom.
También se anunció que las autoridades comunales están sabiendo de la incertidumbre planteada. Ya delegados de UOM mantuvieron un encuentro con el secretario de Desarrollo Local, Pedro Espondaburu, para ponerlo al tanto y que intervengan en la problemática para allanar una situación compleja.
“Acá no se vendieron solo los activos, se vendió la colada, la chatarra, la cartera de clientes. Ahora aguardaremos cuáles son las utilidades de las mil y pico de toneladas que se fundieron”, cerró Romano.
Comentá la nota