El año pasado se registró un promedio de 2 mil multas mensuales por no respetar los espacios restringidos. El juez Ricardo Germani habló de la "desidia propia del conductor local".
A pesar de esa situación, los bahienses han hecho casi una costumbre no registrar su llegada en el parquímetro mediante el uso del cospel, como tampoco adquirir las correspondientes boletas de estacionamiento.
Prueba de ello es que los agentes del Cuerpo Unico de Inspectores Municipales (CUIM) establecieron, durante 2012, un promedio de 2 mil actas de infracción mensuales a vehículos que no marcan su tiempo de estadía.
El titular del Juzgado de Faltas Nº 1, Ricardo Germani, señaló ayer a "La Nueva Provincia" que, en base a su experiencia de ocho años al frente de esa repartición, este comportamiento es parte de "la desidia propia del conductor local".
"La falta de contracción de los bahienses a usar el parquímetro y, luego, la reticencia a pagar la multa, tiene que ver con la mal entendida picardía de evadir esa obligación preestablecida", señaló.
Agregó que el sistema medido no es resultado de un capricho o de una voluntad recaudatoria, sino que está pensado para "ordenar el tránsito", por lo cual resulta importante que sea utilizado de manera adecuada.
"Que los vecinos sean renuentes a pagar la tarifa responde al mismo espíritu que los lleva a cometer otro tipo de infracciones de tránsito. Se hace difícil el aprendizaje, no lo internalizan y, en definitiva, es un costado del desorden general que tiene la ciudad en el tránsito", consideró Germani.
La falta de pago del estacionamiento se sanciona con una multa de 180 pesos, la cual tiene un descuento del 40% (se lleva a 108 pesos) con la presentación espontánea del infractor en la audiencia de rigor.
La multa se ubica muy por debajo de la que rige para otro tipo de infracciones --la más elevada es de 1.947 pesos por estacionar en lugar destinado a discapacitados, seguido por la que pena a quien maneja utilizando telefonía celular, con 973 pesos-- ya que responde a una ordenanza local, más allá de seguir el mismo procedimiento establecido para las faltas penadas por el Código de Tránsito.
Más datos. En los próximos días el jefe de Gabinete, Gustavo Mena, evaluará un informe elevado desde el CUIM, dando cuenta del estado actual del sistema de parquímetros, como parte de los elementos que el funcionario considerará para negociar con la empresa Altec su salida o eventual continuidad, a partir de una renovación tecnológica del sistema.
Si bien desde la comuna se mantiene hermetismo sobre ese análisis, pudo saberse de manera extraoficial que en la actualidad la ciudad cuenta con 82 parquímetros para atender los 1.700 boxes de estacionamiento. Entre 10 y 12 de esos elementos presentan problemas de funcionamiento cada día, mientras el grado de ocupación diario de los espacios destinados al estacionamiento se mantiene entre un 90 y 95%.
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