Una estación de servicio suspendió la venta al público por falta de nafta

Se trata de la Esso que está en la entrada de Juana Koslay que se quedó sin combustible entre el domingo y el lunes y hoy escaseaba.
La grave escasez de combustible que padece el mercado de hidrocarburos del país desde mediados de año se agrava cada vez más. En San Luis esta realidad obligó a que el fin de semana pasado la estación de servicio Esso que está en la entrada de la localidad de Juana Koslay debiera suspender la atención al público. Otras bombas de la ciudad no padecieron un faltante tan grave que las obligara a cerrar, pero sí contaron con severos inconvenientes para comercializar nafta súper.

“Nos quedamos sin ninguna variedad de combustible desde el domingo al mediodía hasta ayer a la tarde y no pudimos vender nada de nada”, se lamentó José Gianello, Secretario de la Cámara de Expendedores de Combustible y Afines de San Luis y propietario de la estación de servicio.

El estacionero dijo que actualmente cuenta con "un poco" de nafta súper y gasoil (nada de las variedades premium), aunque alertó que si nada cambia en las próximas horas el escenario volverá a ser crítico. “El panorama de acá para adelante es pésimo. Yo estimo que habrá gravísimos problemas en el abastecimiento de combustible este fin de semana por la demanda que se generará por Año Nuevo”, advirtió con una mezcla de enojo y resignación.

El agudo faltante de combustibles ha obligado a Gianello a tener que limitar la venta de naftas. “Esta situación genera psicosis y la gente que viene quiere llenar el tanque. Por eso nosotros en este momento racionamos y sólo dejamos cargar 100 pesos por auto”, señaló.

Los inconvenientes en el suministro de combustibles continuaron también agravándose hoy en estaciones de servicio de diferentes puntos del país, mientras que las empresas del sector previeron que el expendio se normalizará en el curso de la próxima semana.

La conjunción de un aumento de la demanda por el movimiento turístico propio de fin de año y el resentimiento de la oferta a raíz del conflicto petrolero que tuvo lugar la semana pasada en la Patagonia dieron por resultado una agudización de las dificultades para abastecerse de nafta y gasoil.

El presidente de Shell, Juan José Aranguren, añadió a esos problemas los efectos de una política gubernamental "de precios bajos" que incentiva la demanda. "Estamos viendo los frutos de esa política", manifestó.

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