La estación espacial china, en el centro de la tormenta...

La estación espacial china, en el centro de la tormenta...

El secretario Rodolfo Laffite se encargó de despejar la controversia en torno a dicha obra.

 

 

La eximición de impuestos y derechos aduaneros por las operaciones de comercio exterior para la obra que comprende la construcción de la estación espacial china en Neuquén, quedó en el centro de la tormenta ayer en el Senado, en el marco de un debate de  la comisión de Relaciones Exteriores y Cultos.

Se trata del artículo 2 del proyecto de ley puesto a consideración con motivo del acuerdo de cooperación entre el país con la República Popular China. Al respecto, la voz oficial del gobierno en este sector, el secretario de Gestión Pública y Contrataciones, Rodolfo Laffite, salió a aclarar puntos.

"Oponerse por oponerse sin tomar conocimiento de lo que pasa no es constructivo", manifestó.

En ese sentido, Laffite sostuvo que no incluye a los impuestos provinciales y que la firma china que está construyendo la estación espacial en cercanías de Bajada del Agrio "no ha solicitado ninguna eximición o rebaja". En el caso de ser así, advirtió, debería contar con aprobación de la Legislatura de Neuquén.

Y lanzó: "Está claro que no han leído los acuerdos. Ahí se dice claramente que la estación es igual a la que se instaló en Malargüe, entonces ¿por qué no se opusieron a ese punto?".

El funcionario aclaró, además, que las 200 hectáreas para el emplazamiento del emprendimiento chino -que tiene por objeto actividades de exploración lunar- fueron cedidas en comodato a la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae), y no al gobierno de ese país. 

Asimismo, enfatizó: "No se les cedió territorio, se le cedió por 50 años a la Conae para este proyecto, porque es parte del mismo. El acuerdo establece que tendrá como mínimo un 10% del tiempo de uso de la estación". 

Otro de los puntos "objetados" era el del personal que trabaja en la construcción: Laffitte aclaró que es oriundo de la región y especificó además, que los profesionales chinos que se instalarán serán civiles, y no militares.

De esta manera, el funcionario de Sapag quiso dejar en claro los aspectos contractuales básicos de esta obra, que por estos días, quedó en el centro de la tormenta en la opinión pública no sólo provincial sino también nacional.

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