“Estaban los 3 sobre la cama”

“Estaban los 3 sobre la cama”

La víctima, Hilda Beatriz Zucchini, afirma que quienes la asaltaron el sábado “, son los de la otra vez” en alusión a un hecho ocurrido el año pasado.

La mujer, una maestra jubilada de 73 años, cuenta a La Opinión “… eran como las tres de la madruga, yo tomo pastillas para dormir y no había escuchado ningún ruido; pero cuando me desperté tenía a tres tipos arriba de la cama que me golpeaban pidiéndome la plata, me pegaban y me preguntaban dónde la tenía escondida”.

La víctima refiere que la amenazaban con un cuchillo tipo Tramontina que sacaron de la cocina y que ataron de piés y manos “… con un pulóver y con otro me amordazaban, me llevaron al baño, al final tuve que decirles dónde estaba el dinero; lo tenía en una cartera que había dejado en la otra pieza a la que le había echado llave”.

Hilda Zucchini vive sola en una casa de la calle Agustín Alvarez al 417. Cuenta que es nativa de Pellegrini, que se fue a vivir a Buenos Aires donde ejerció como maestra y se jubiló con el regimen de la Capital Federal. Vive en Trenque Lauquen, donde no tiene familiares y sí muchos amigos, desde 1995.

Por la ventana

La mujer completa el relato explicando que entraron a la casa forzando la persiana de plástico y forzando el pestillo de la ventana del living que da al patio que separa la casa de la vereda. Muestra el tapizado de un sofá y un sillón, todo cortajeado “… ahí anduvieron buscando la plata y rompieron todo: Al final me llevaron mil quinientos pesos, un anillo y un secador de pelo que después encontró tirado la Policía”.

Asegura que los que la asaltaron “… son tres chicos, adolescentes, que no se tapaban la cara, vestidos así nomás; son los mismos –asegura sin dudar- que me asaltaron hace unos meses”.

La señora Zucchini muestra unas manchas blanquecinas en el marco de la ventana “… es el talco que echaron los de Científica para sacar huellas; cuando avisé lo que me había pasado, enseguida vinieron de la Comisaría y de la Fiscalía”.

Ahora echó mano a unas rejas de la entrada, un conocido las adaptó y soldó y las colocó en la ventana por donde entraron los delincuentes y quiere hacer lo mismo con la de su habitación.

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