Olímpico dio la sorpresa y se impuso 86 a 82 a Peñarol. El conjunto santiagueño confundió, de a ratos, con sus cambios defensivos y tuvo en gran nivel a Jesse Pellot para dar el batacazo.
Peñarol sufrió anoche una impensada caída por una nueva fecha de la Liga Nacional de Básquetbol. El equipo marplatense no las tuvo todas consigo ante un rival que, por momentos, lo confundió con sus cambios defensivos. Cuando parecía que le había encontrado la vuelta para ganar, Jesse Pellot, la figura de la noche, apareció en toda su dimensión en el cierre para darle el triunfo a Olímpico por 86 a 82.
En la previa, por la Liga de Desarrollo, los chicos ?milrayitas? se impusieron 67 a 63 a los santiagueños con 24 puntos de Jerónimo Barón.
Pese a que Boccia sufrió horrores por sus problemas de deshidratación de la semana, Peñarol comenzó con la solidez de las últimas noches. Impuso condiciones con una gran defensa interior de Leiva sobre Lee Roberts. Y descargó su poder de gol exterior sobre un rival que arriesgó mucho saliendo a defender una zona.
Leo Gutiérrez, que otra vez volvió a jugar desde el inicio, y Alejandro Konsztadt anotaron dos tiros de tres puntos cada uno y abrieron una brecha en un parcial que el conjunto local controló absolutamente y que se llevó por 26 a 17.
?Tulo? Rivero aprovechó para mandar a la cancha a todos los hombres de refresco en el segundo cuarto. Pero el cambio significativo lo introdujo Facundo Müller, con su decisión de cambiar y pasar a defender hombre a hombre.
La variante le cambió la cara a Olímpico, que se puso fuerte, consiguió varios cortes en la primera línea e impuso la velocidad de su contraataque. Como si fuera poco, sin Leiva adelante, Roberts comenzó a gravitar.
En dos minutos y medio Peñarol no anotó y los visitantes le endosaron un parcial de 11-0 que cambió la ecuación. Rivero enseguida envió de regreso al partido a Leiva, Gutiérrez y Konsztadt. Y, si bien el equipo mejoró, las variantes no fueron del todo productivas por un par de circunstancias.
La primera fue la aparición en escena de Daniel Hure con dos triples consecutivos para contener la reacción de Peñarol. Y la segunda fue una jugada puntual. Boccia falló una bandeja en contraataque para poner a su equipo 43 a 42 al frente y, en la réplica, Pellot, de lo mejor de los visitantes, anotó un triple para poner a Olímpico 45 a 41 a la hora de ir al descanso.
Los santiagueños pusieron más presión todavía en el arranque del complemento. Brussino, agrandado por completo, fue una pesadilla. Pellot y Hure, tan confiados como el base, martillaron con su lanzamiento de tres puntos. Y entre todos inquietaron con buenas cargas al rebote de ataque. Así llevaron la ventaja al orden de los ocho puntos y la manejaron unos minutos.
Sin embargo, así como no las dio Peñarol en buena parte del partido, tampoco Olímpico en el tercer parcial brindó garantías defensivas. El equipo local lo hirió atacando fuerte la canasta con Leo y Leiva y, cuando fugazmente logró plantar su defensa, metió un parcial de 10 a 0 para emparejar el duelo.
En la recta final, Rivero se la jugó con Diez de tres para aguantarlo a Pellot y logró frenarlo un rato. Peñarol fortaleció sobremanera su defensa. Pero Olímpico, con el regreso a zona, también logró vigilar mejor las inmediaciones de su canasto.
Nadie rompía la paridad. Hasta que Peñarol anotó dos tiros de tres puntos (Konsztadt y Giddens) para pasar al frente 82 a 77 cuando restaban dos minutos.
Parecía que así inclinaba la balanza. Sin embargo, en el momento justo, reapareció Pellot con siete puntos consecutivos y Peñarol volvió a fallar contra la zona en los últimos dos minutos. Así se le fue la serie invicta de siete partidos
Comentá la nota